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Una "reserva virtual" garantizará la supervivencia de palabras en extinción

Albérchigo, azogue, chícharo, fililí, morondanga, periclitar o tejeringo. Éstas son algunas de las palabras candidatas a formar parte de la "reserva virtual" para palabras en desuso que la Escuela de Escritores de Madrid y su homónima en el Ateneo de Barcelona están creando y que será accesible para los internautas a partir del 23 de abril.

Esta original forma de celebrar el Día del Libro pretende luchar contra el empobrecimiento de la lengua que se ha acelerado en los últimos años. "El proyecto, que está teniendo una gran participación, pretende rescatar del olvido palabras que se pueden leer en una novela o escucharla a los viejos, pero que ya no utilizan los jóvenes y no aparecen en los medios", explica Pau Pérez, director de la Escuela de Escritura barcelonesa.

A través de los portales www.ateneubcn.org/apadrinaunaparaula/ y www.escueladeescritores.com y hasta el próximo 21 de abril, todos los usuarios que lo deseen podrán introducir sus propuestas, así como apadrinar hasta cinco de las introducidas por otros, tanto en catalán como en castellano. Las opciones más votadas entrarán a formar parte de la reserva (www.reservadepalabras.org).

Entre las propuestas se encuentran las de los padrinos de honor, personas del mundo de la cultura que colaboran en el proyecto y que han "apadrinado" ya palabras como damajuana (Juan Marsé), zangolotino (Mercedes Abad), prístino (Albert Mangel) o pundonor (Carmen Calvo).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2007