Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:XIII Congreso de Academias de la Lengua Española

A vueltas con las palabras

Dos académicos conversan sobre la 'Nueva gramática'

Durante años han mantenido la correspondencia más intensa que quizá nunca se conozca entre dos estudiosos de, en y sobre el español. El nexo ha sido la larga -casi 10 años- y ardua elaboración de la Nueva gramática de la lengua española. Uno es el español Ignacio Bosque, el más hercúleo ponente de la gramática que sustituirá a la oficial de 1931 y al Esbozo de 1973; él redactó íntegramente el primer borrador de las casi 2.500 páginas de la obra (entre 80 y 100 cuartillas al mes); el otro, es el mexicano José G. Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana de la Lengua, supervisor de la obra.

- Españolismo. Siempre se habla de americanismos, pero poco de la variante española del fenómeno. A Bosque le viene a la cabeza la expresión 'en solitario': "No se usa en ningún país más, como albornoz, ni arcén... pero eso es léxico". El laísmo tampoco existe en América Latina". Evocan una discusión sobre la expresión 'a por'. "En América nos suena a una combinación rara de preposiciones: 'Fui a por uvas'. Pero se nos explicó que eso en España no sólo es del español hablado, sino que también está en la literatura. Y la Comisión Interacadémica respetó la norma".

MÁS INFORMACIÓN

- Habla. "La obra es una descripción muy completa de la lengua en su parte estructural y sus conexiones sistemáticas, pero también es una colección de modos de hablar formidable; no, claro, no es dialectología, pero qué bien le cae a la gramática esta forma de modos de hablar no descritos antes", elogia Moreno. "Una de las novedades de esta gramática es que contiene capítulos de fonética y que la pronunciación del español está ilustrada con un disco", constata Bosque.

- Neutro. La Nueva gramática está considerada, tras el último diccionario de dudas, como la segunda gran obra con voluntad panhispánica, como se refleja por la selección de ejemplos y el equilibrio entre su aspecto descriptivo y el normativo. Y la eterna controversia, claro, del español neutro. "Escribimos el español común y luego las variantes, que pueden corresponder al caribe insular, al español de Río de la Plata o al español de Asturias o de Murcia", asegura el ponente."Esta gramática es un retrato del idioma: muestra lo que compartimos y lo que nos diferencia".

- Preposiciones. "Las preposiciones han dado mucho juego a los académicos. En España 'hasta', significa siempre 'límite', 'punto final'; en cambio, en México también puede ser punto inicial", ilustra Moreno de Alba. Con 'desde' pasa otro tanto. En partes de América Latina se dice: 'Llegó desde el domingo', cuando es ya miércoles. En España se diría: 'Llegó el domingo'. "Todo eso y este tipo de construcciones se explican perfectamente en la Gramática", informa el académico mexicano, que destaca otra tendencia española, el laísmo. "Suelen decir: 'Yo la escribo una carta'. El leísmo, dicen los lingüistas españoles, sólo es de persona y no de cosa. Pero, en cambio, yo no sé si un gol es una persona, porque en la Península dicen: 'El gol le metió tal...'; o en la plaza de toros: '¡Qué bien le ha matado'. Los americanos diríamos: 'Lo ha metido', 'lo ha matado".

- Obra definitiva. "La palabra definitiva es delicada, pero seguro que esta obra va a ser importante y la gramática por mucho tiempo", dice el mexicano, para quien otras lenguas no tienen "ni cercanamente" una descripción como la que va a tener la lengua española. "Tenemos una lengua muy fuerte porque está muy unida y es muy unitaria en lo básico y a la vez es muy rica en sus variedades, que son accidentales y no suponen la no comunicación. En el inglés esto no ocurre. Las diferencias entre sus dialectos son notables. ¿Un campesino jamaicano que habla inglés se entenderá con un banquero de Londres? Habría muchas preguntas del tipo: '¿Qué dijo?', que en español no se iban a dar". Bosque, por modestia, se escuda en la frase "no hay nada definitivo en la ciencia", si bien admite que la Nueva gramática es "más detallada que ninguna otra". ¿Tras la de Nebrija de 1492, la de Medellín de 2007? "Eso es una exageración, hay muchas otras que...", corre a cortar Bosque. "Sí, quizá", interrumpe Moreno de Alba, "pero hay unos hitos y en ésta está el concepto de lo colectivo, tal y como se ha hecho, y eso es fundamental".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de marzo de 2007