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La UE aborda hoy la cumbre de la energía con serias discrepancias

Merkel advierte que no aceptará el plan de dividir las grandes empresas del sector

La canciller alemana, Angela Merkel, presidenta de turno de la UE, y el jefe del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durão Barroso, afrontan hoy la "cumbre energética" con serias discrepancias sobre la manera de mejorar la competitividad en la Unión Europea. Merkel puntualizó ayer en Bruselas que existen otras alternativas a la división de las grandes empresas para mejorar la competitividad y la seguridad en el gas y la electricidad que propone la Comisión.

Para la canciller, la separación de actividades "no es la única herramienta". La mejora de la competencia, el ahorro y el mayor uso de las energías renovables constituyen los instrumentos de la UE para liderar la lucha contra el cambio climático.

Durante los últimos meses, la Comisión Europea, especialmente la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, y el propio presidente Barroso, han hecho bandera de la necesidad de segregar las actividades de transporte y distribución en gas y electricidad. Su objetivo es que estas actividades sean desarrolladas por empresas independientes y no por los grandes monopolios como ocurre actualmente, que impiden la entrada de nuevos competidores que podrían ofrecer mejores precios a los consumidores.

La canciller, que ayer acudió a Bruselas acompañada de los presidentes de los 16 länder alemanes, recordó que había que tener en cuenta la tradición industrial de cada país. Con sus palabras dio a entender claramente que no cederá en uno de los puntos considerados sustanciales por la Comisión, pero que es abiertamente rechazado, especialmente por Alemania y Francia, que protegen la unidad de sus grandes empresas energéticas como E.ON, RWE, EDF y Gas de France.

Aparcado el asunto de la competencia, los esfuerzos se concentrarán en alcanzar un acuerdo "obligatorio" en energías renovables (hidráulica, eólica, solar y biomasa), para lograr que estas energías representen el 20% del consumo en el horizonte de 2020. Actualmente, estas energías sólo representan el 6,3% de la media europea. Merkel quiere lograr este acuerdo "para alcanzar una posición común ante la próxima reunión del G-8". La aspiración de liderazgo mundial de la UE en este campo tropieza con la resistencia de Reino Unido y otros países como Francia, que sólo quieren oír hablar de "obligatorio" si se contempla también la energía nuclear, un material ultrasensible en los debates de las últimas cumbres.

Para el presidente de la Comisión, la necesidad de dar carácter "obligatorio" al compromiso de alcanzar el 20% de energías renovables es una "cuestión de credibilidad" en el liderazgo que pretende ejercer la UE en la lucha contra el cambio climático. En el paquete de medidas que aprobará la cumbre, figura también la propuesta de reducir en un 30% las emisiones de CO2 en los países desarrollados en 2020, en relación a las existentes en 1990. También se persigue un ahorro del 20% del consumo para la misma fecha.

Barroso señaló ayer la necesidad de aumentar el peso de las energías renovables para asegurar "la seguridad y la sostenibilidad". Sin decirlo, el jefe de la Comisión estaba enviando un mensaje a Rusia, de la que Europa tiene una fuerte dependencia, del 27% en petróleo y del 25% en gas. Las negociaciones con Rusia para revisar y ampliar el acuerdo comercial vigente, que finaliza en diciembre de este año, no han podido empezar por el veto de Varsovia, que condiciona su autorización a que Moscú acepte sus importaciones de carne polaca y de otros países que transcurren por este territorio.

Junto a la energía y otros temas económicos como el debate sobre la sostenibilidad del modelo social europeo, los líderes analizarán en la cena de hoy el proyecto de la canciller Merkel sobre la llamada Declaración de Berlín, con motivo del 50º aniversario del Tratado de Roma que puso en marcha el proyecto europeo. El documento recogerá los principales éxitos de la Unión, especialmente el euro, y propondrá medidas para afrontar la globalización manteniendo el modelo social europeo.

LA ENERGÍA VERDE EN LA UE

Las energías renovables suponen de media un 6,3% del consumo en Europa. El objetivo de Alemania es que ese porcentaje se amplíe hasta el 20% en 2020

Europa tiene una fuerte dependencia de Rusia, de donde procede el 27% del petróleo y el 25% del gas que llega hasta la UE

Bruselas todavía no ha podido firmar con Moscú un acuerdo que asegure el suministro futuro

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de marzo de 2007

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