El gasto farmacéutico creció durante el año pasado un 5,8% hasta los 540 millones

Euskadi se sitúa entre las cinco comunidades donde menos subió la factura en medicinas

El gasto público en medicamentos en el País Vasco alcanzó el año pasado los 540 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,80% con relación a 2005. Se trata de la subida más pequeña registrada desde 2001, lo que permite que Euskadi se sitúe entre las cinco comunidades donde menos creció la factura farmacéutica, por debajo de la media del conjunto de España (el 5,82%). Ante la constatación de que el gasto en medicinas va a seguir creciendo, la Administración aspira a que, al menos, la factura en fármacos no se dispare hasta límites incontrolados.

Crecimientos de ese tipo se registraron en la década de los años noventa, cuando las subidas alcanzaban los dos dígitos. El mayor volumen de información suministrado por Sanidad a los médicos sobre nuevos fármacos y sus propiedades, la reducción de los márgenes de beneficio de las farmacias y la potenciación del consumo de medicamentos genéricos son algunos de los factores que han contribuido a la contención.

El director de Farmacia del Departamento de Sanidad, Gonzalo Trincado, precisa que dos medidas adoptadas el año pasado por el Ministerio de Sanidad han ayudado a frenar la escalada en el gasto: la rebaja del margen de distribución de las oficinas de farmacia en un punto y la bajada de dos puntos en el precio de las medicinas. "Son medidas que han ayudado, pero después está el trabajo interno, propio de cada comunidad", asevera.

En esa línea, Trincado destaca la prescripción de los medicamentos genéricos, los principios activos cuya marca comercial ha perdido la patente y, por lo tanto, se pueden vender más baratos. Cada vez existen más fármacos de este tipo disponibles en el mercado. De cada cien medicamentos prescritos el año pasado por facultativos de la red pública vasca 15 fueron genéricos.

El objetivo es concluir esta legislatura con una prescripción del 20% de genéricos. Aunque, de momento, en la factura total no representa una cantidad significativa, lo importante, según Trincado, es la tendencia ascendente. Poco a poco, los ciudadanos van perdiendo sus prejuicios hacia los genéricos, que estaban considerados hasta hace pocos años como de segunda división cuando en realidad ofrecen las mismas garantías que los de marca.

En Atención Primaria y dentro de los contratos-programa que el departamento suscribe con cada centro de salud, se penaliza el uso de medicamentos nuevos que tengan menor eficacia terapéutica y, en cambio, se recompensa las recetas de genéricos. No se trata de incentivos económicos para los médicos, sino de recursos y mejoras profesionales para los centros. En Cataluña, por ejemplo, se abona un sobresueldo a los facultativos por recetar genéricos y por no prescribir las novedades farmacéuticas que salen cada año y que no han demostrado ser mejores.

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"La prescripción generalizada de genéricos requiere aún tiempo para que forme parte plenamente de la cultura de los médicos", apunta el alto cargo de Sanidad. Además de esta apuesta, el director de Farmacia resalta la información que puntualmente reciben los profesionales sanitarios con todas las características de los nuevos fármacos para contrarrestar la publicidad con la que, a menudo les bombardean los laboratorios. Salvo las medicinas de diagnóstico hospitalario o de especial control médico, todos los demás incluidos en la prestación farmacéutica pueden ser prescritos sin ninguna restricción especial.

37 millones de recetas

El departamento también les facilita una ficha con los medicamentos que han recetado durante los últimos meses para que conozcan su perfil y se puedan comparar con los médicos de su entorno. Se trata de una herramienta "muy útil", comenta el director de Farmacia, porque los profesionales se dan cuenta de las diferencias que se pueden producir tratando a pacientes muy parecidos y en el mismo centro de salud.

A lo largo de 2006, los facultativos vascos firmaron 37 millones de recetas. "Hay que hacer todo lo posible para implantar una prescripción eficiente", apunta Trincado. Estas medidas ya son estructurales y se han consolidado con los años.

La previsión para el presente ejercicio es que la factura farmacéutica se incremente en la misma proporción que el año pasado. A ello contribuirá el hecho de que el próximo 1 de marzo entrarán en vigor los nuevos precios de referencia, con lo que bajarán su coste un total de 4.600 medicamentos.

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