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La Bolsa venezolana se desploma por el plan de nacionalizaciones de Chávez

Las acciones de la telefónica CANTV caen casi un 38% en dos días en Nueva York

La inminente nacionalización de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV), anunciada por el presidente Hugo Chávez, provocó la caída de un 38% del precio de las acciones de esta empresa en la Bolsa de Nueva York y un desplome general de la Bolsa de Valores de Caracas. Los bonos y la divisa también se vieron afectados. Telefónica y Repsol YPF, las dos empresas españolas con mayor presencia en Venezuela junto con los bancos, aseguran que apenas se verán afectadas por los planes de Chávez de nacionalizar las empresas privatizadas en sectores estratégicos.

Estados Unidos pedirá compensaciones si sus compañías resultan perjudicadas

El valor del 6,9% que Telefónica tiene en CANTV ha caído 44 millones de euros

El desplome del mercado caraqueño fue general. Banco Provincial, la principal entidad financiera cotizada del país, cayó un 23,7%; Banesco, el segundo mayor banco, cedió un 26,86%, y la Electricidad de Caracas, otro de los valores estrella, fue suspendida de cotización cuando caía algo más del 20%. El índice del mercado local perdió un 19% en lo que supone la mayor caída de su historia, según la serie de datos disponible en Bloomberg. El descenso contagió a otros mercados de la región, como São Paulo y Buenos Aires, y también se dejó notar en la Bolsa española.

La caída de CANTV, cuya cotización estará suspendida 48 horas, fue algo menor en Caracas (30,3%) que en Nueva York (38%) lo que, lejos de ser una muestra de confianza de los inversores locales, es lo opuesto. La diferencia muestra la pérdida de valor del bolívar, la divisa local, pues las acciones de CANTV en Nueva York se han convertido en el tipo de referencia para el mercado negro desde que el cambio fue intervenido en 2003.

Los inversores compran acciones en Caracas y las venden en Nueva York en dólares. Ese cambio paralelo se disparó ayer hasta los 4.000 bolívares por dólar, frente al cambio oficial de 2.150, según señaló a Bloomberg un operador de la firma Interacciones Casa de Bolsa, tras proponer Chávez que se elimine la autonomía del banco central.

El presidente de la Comisión Nacional de Valores, Fernando de Candia, exhortó a los operadores a mantener "la calma y la cordura", tras admitir que el mercado se había mostrado nervioso con los anuncios de Chávez. "Que el mercado no se haga preso de falsos rumores ni de expectativas falsas que indiquen que se está atentando contra la propiedad de los inversionistas minoritarios", aseguró.

La accionista mayoritaria de CANTV es la estadounidense Verizon, que alcanzó un acuerdo el año pasado para vender su participación a empresas controladas por Carlos Slim, dueño de las mexicanas Telmex y América Móvil, entre otras, y el hombre más rico de Latinoamérica. La operación aún no ha sido cerrada y el contrato contiene cláusulas de salvaguarda que pueden facilitar la renuncia de Slim.

El mexicano planeaba lanzar una oferta por el 100% del capital, lo que suponía una ocasión ideal para que Telefónica vendiese su paquete del 6,91%. Esa participación ha perdido ahora de golpe unos 44 millones de euros de valor.

CANTV fue un monopolio estatal hasta 1991, cuando se convirtió en el emblema de un agresivo plan de privatizaciones emprendido por el segundo Gobierno del ex presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez. Entonces pasó a manos de un consorcio integrado por las estadounidenses GTE y AT&T, Telefónica y las venezolanas La Electricidad de Caracas y Banco Mercantil. La gran apuesta local de Telefónica no es CANTV, sino la antigua Telcel, líder de la telefonía móvil, rebautizada Movistar tras ser adquirida a BellSouth.

Telefónica confía en que la expropiación no afecte a su filial pese a pertenecer a uno de los sectores identificados como estratégicos ("las comunicaciones, el agua y la electricidad"), puesto que Chávez hizo especial referencia a que "hay que nacionalizar lo que ha sido privatizado". "La CANTV nacionalícese; (...) todo aquello que fue privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción". Sin embargo, igual de privada que la filial de Telefónica ha sido siempre La Electricidad de Caracas, que inversores y analistas han puesto en el punto de mira de una posible nacionalización: ayer se desplomó en Bolsa arrastrando incluso a su matriz norteamericana AES.

Se espera que hoy se den detalles adicionales sobre los planes de Chávez.

Por su parte, Repsol aseguró que los planes de nacionalización no le afectan "en absoluto". Fuentes de la compañía señalaron a Efe que las sociedades mixtas con la petrolera estatal venezolana PDVSA se implantaron recientemente de acuerdo con el Gobierno de Caracas.

Chávez, de 52 años y con ocho en el poder, espera llevar a cabo la nacionalización mediante los poderes especiales que solicitará la Asamblea Nacional para gobernar durante un año mediante decretos-leyes. La Constitución venezolana establece que si el Parlamento lo autoriza, el presidente puede aprobar decretos con fuerza de ley. Ya Chávez utilizó este recurso en 2001, cuando logró sancionar 49 leyes, casi todas de naturaleza económica y social. Tales instrumentos, entre los que se encontraba la Ley de Tierras, desencadenaron la crisis política que provocó en 2002 un golpe de Estado y una huelga petrolera y empresarial.

"Lo mínimo que se le puede pedir al presidente es que cuando haga anuncios económicos, no lo haga en tono de juego, porque todos los indicadores sufren: se deteriora la deuda pública, aumenta el riesgo-país, caen los valores de las acciones y se dispara el tipo de cambio paralelo", dijo el economista opositor Orlando Ochoa.

El Gobierno de EE UU criticó ayer los planes de Chávez y pidió que las empresas estadounidenses que puedan verse afectadas por los mismos sean compensadas "rápida y justamente", en palabras de un portavoz de la Casa Blanca, informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de enero de 2007