Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El talento de la evasión

La genialidad literaria de J. D. Salinger Thomas Pynchon y Cormac McCarthy es equiparable a su arte para ocultarse

En una cultura dominada por famosos que dicen ser artistas y cuyo único probado talento es saber aprovecharse de las cámaras de televisión, existe un exiguo grupo de creadores reales que generan atención exactamente por todo lo contrario. Son los escritores fantasma, autores huidizos como Thomas Pynchon, J. D. Salinger o Cormac McCarthy, cuya genialidad literaria es sólo equiparable a su talento para evadirse del ojo público. El halo de misterio que rodea sus existencias es un delito con efectos secundarios en la cultura mediática, adicta al chismorreo. Su obsesión por la privacidad alimenta ríos de tinta cargados de elucubraciones tanto sobre su persona como sobre su obra, que se disparan cuando se anuncia un nuevo título.

Ese efecto está especialmente acentuado en el caso de Pynchon. "Es un hombre que ha optado por no ser una figura pública, una actitud que resuena en una frecuencia tan al margen de la cultura actual que si él y Paris Hilton se encontraran alguna vez, el resultado de la explosión de materia / antimateria sería tal que desaparecería todo desde aquí hasta la estrella Tau Ceti IV", bromeó hace dos años un crítico estadounidense.

Desde que este verano se supo que su próxima novela, Against the day, la primera en casi una década, se publicaría el 5 de diciembre -aunque la nueva fecha es el 21 de noviembre- Pynchon ha vuelto a convertirse en blanco de la rumorología.

En cambio, McCarthy, quizá porque su producción literaria reciente ha sido más regular, ha conseguido que en los últimos años se escriba sobre él sólo en relación a sus libros. Su décima novela, The road, una visión estruendosamente apocalíptica de un futuro cercano y posible en el que un padre y un hijo tratan de sobrevivir, llegó a las librerías estadounidenses hace casi un mes, entrando inmediatamente en la lista de los más vendidos. Y ninguno de los críticos se ha preocupado esta vez en recordarle a los lectores los escasos detalles que se conocen de su vida.

McCarthy, autor entre otras de Todos los hermosos caballos, sólo ha concedido una entrevista en toda su vida, a The New York Times en 1992. Allí el escritor, de 69 años, declaró abiertamente su desinterés por el mundo literario y sus protagonistas y su entrega a una vida libre de ataduras que le ha llevado, más de una vez, a vivir en la miseria con tal de no transigir y aceptar, por ejemplo, invitaciones para comentar su obra en foros intelectuales. Entonces afirmó que pensaba mudarse a España, pero nadie sabe si llegó a hacerlo. Oficialmente vive en Nuevo México.

Sobre Pynchon se sabe aún menos. Nació en Long Island (Nueva York) en 1937 y está considerado por el crítico Harold Bloom uno de los cuatro pilares esenciales de la literatura contemporánea estadounidense junto al propio McCarthy, Philip Roth y Don DeLillo. Es célebre por una producción cargada de complejidades temáticas, narrativas e ideológicas, con títulos celebrados y machacados por igual, como El arco iris de la gravedad o La subasta del lote 49.

Desde que publicó su primera novela, V, en 1963, por la que ganó el premio de la William Faulkner Foundation, no ha concedido entrevistas ni ha hecho apariciones públicas. Sus únicas fotografías conocidas pertenecen a su adolescencia y durante décadas ha conseguido mantener en secreto el lugar en el que reside, aunque a finales de los noventa la CNN lo encontró y lo filmó en Nueva York. No obstante, el autor consiguió que no se emitieran sus imágenes y según afirmó en escuetas declaraciones al ser inquirido sobre su naturaleza ermita-ña, contestó: "Ésa es una expresión inventada por los periodistas". Lo que significa que no le gusta hablar con la prensa. Aun así, su sentido del humor , otro de los rasgos inconfundibles de sus novelas, le ha llevado a permitir que en dos capítulos de la corrosiva serie de dibujos animados Los Simpson apareciera un escritor con su nombre y con el rostro oculto bajo una bolsa.

Ante la inminencia de su nueva obra, Pynchon se ha vuelto a poner de moda. En las librerías estadounidenses ya vuelven a resurgir sus libros. Se ha discutido sobre la veracidad o no de la sinopsis del libro, publicada en la librería online Amazon; sobre su extensión -se habla de 992 páginas y también de casi 1.200-; sobre su título, y cómo no, sobre su contenido y sus protagonistas. Pynchon ha dicho que el marco temporal de la novela arrancará en la Exposición Universal de Chicago de 1893 y se cerrará tras la I Guerra Mundial. También promete cameos con Bela Lugosi y Groucho Marx y advierte que el libro estará lleno de hechos contrarios a los hechos. No es el mundo, sino el mundo que habría si se ajustaran una o dos cosas.

El misterio que rodea su vida no sólo ha llevado a compararle con J. D. Salinger, sino que incluso ha provocado que algunos críticos sugieran que ambos son la misma persona, algo que Pynchon ha desmentido. Salinger, autor del clásico El guardián entre el centeno, publicado en 1951, lleva desde aquel año huyendo de la prensa. La sensación de anonimato y oscuridad son la segunda propiedad prestada más valiosa de un escritor, proclamó hace varias décadas. Sin embargo, al tratarse del autor de un libro que sigue vendiendo 250.000 ejemplares anuales sólo en Estados Unidos y que apareció en el bolsillo del asesino de John Lennon y que obsesionó al del presidente Kennedy, la tendencia a mitificarle se ha multiplicado con los años.

Su escasa producción literaria (lo último que publicó se remonta a 1965, una novela epistolar titulada Hapworth 16,1924 y que apareció por capítulos en The New Yorker), ha alimentado la curiosidad sobre su persona. El autor Ian Hamilton sentó la creencia popular a través de una biografía respecto a su carácter depresivo y huraño. Pero años después Margaret Salinger, su hija, desmintió ése y otros mitos en el libro de memorias El guardián de los sueños, donde el mundo descubrió que el huidizo Salinger nunca ha dejado de escribir. Su casa es un baúl lleno de tesoros en forma de manuscritos que quizá algún día lleguen a ver la luz.Pynchon ha vuelto a la rumorología al saberse que su nueva novela saldrá en diciembreMcCarthy, autor de 'Todos los hermosos caballos', ha dado una entrevista en su vida

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de noviembre de 2006