Una exposición sobre la República inaugura la ampliación del Archivo Fotográfico de Barcelona

La exhibición muestra cómo la fotografía reflejó el ideario republicano y lo difundió

Después de 12 años en situación de provisionalidad, el Archivo Fotográfico del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona inicia un nuevo camino. La inauguración de una exposición dedicada a la iconografía de la República sirve para presentar la ampliación de las instalaciones del archivo, que ha pasado de 400 metros cuadrados a 1.589. La reforma ha dotado al centro de la infraestructura técnica para depositar y tratar adecuadamente sus fondos, que comprenden más de dos millones de fotografías desde 1839 hasta la actualidad relacionadas con la capital catalana.

El Archivo Fotográfico de Barcelona se creó en 1931 y hasta 1994 tuvo su sede en la Casa de l'Ardiaca. De allí pasó a la segunda planta del Convent de Sant Agustí, en las dependencias que dejaba libres la biblioteca del Museo Nacional de Arte de Cataluña. Con su traslado, se iniciaron las obras para incorporar al archivo el espacio que ocupaba la biblioteca. El coste de los trabajos, de un año de duración, es de 400.000 euros. Cerrado el paréntesis de provisionalidad, la asignatura pendiente del archivo es impulsar el tratamiento de los fondos depositados (aunque todo está inventariado, sólo se ha trabajado a fondo el 10%, y únicamente está listo para su consulta entre el 20% y el 30%), así como activar las nuevas adquisiciones. Para ello sólo se dispone de una plantilla de seis personas, encabezadas por la directora, Sílvia Domènech.

Otro trabajador del archivo, el fotógrafo Jordi Calafell, es el comisario de la exposición, que no pretende ser "una historia de la República en imágenes", sino mostrar cómo la fotografía reflejó el ideario republicano y ayudó a difundirlo. La figura de la mujer moderna, el deporte como actividad transversal capaz de aparcar las diferencias de clase y promover la cultura del esfuerzo y el espíritu del trabajo en equipo, y la atención a la infancia (escuela, colonias, sanidad) son algunos puntales de este ideario recogidos por los fotógrafos y reflejados en la exposición, que no deja de lado algunas imágenes emblemáticas como las de la proclamación de la República. La exhibición agrupa 115 fotografías, procedentes todas ellas de los fondos del archivo, del periodo comprendido entre 1931 y 1938, realizadas en su mayoría por dos fotógrafos: Josep Maria Sagarra (1885- 1959), un profesional con gran dominio técnico y sensibilidad para captar la acción sin interferir en ella, que sufrió purga después de la Guerra Civil por su simpatía por la izquierda, y Carlos Pérez de Rozas (1883- 1954), que a decir de Calafell muestra un gran dominio de la puesta en escena. La entrada a la exposición es gratuita (plaza de Pons i Clerch, 2, 2ª planta).

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de octubre de 2006.