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Un tribunal veta una gran urbanización para salvar cinco parejas de cigüeña negra

Castilla y León autorizó 1.600 chalés y cuatro campos de golf en una sierra protegida

Las Navas del Marqués

Cinco parejas de cigüeña negra, cinco de las 61 que existen en Castilla y León, han paralizado la construcción de 1.600 viviendas, cuatro campos de golf y un hotel en una zona protegida de Ávila. El alcalde de Las Navas del Marqués y la Junta de Castilla y León, ambos del PP, eligieron las estribaciones de la sierra de Guadarrama para atraer a los inversores de Madrid con el macroproyecto. El Tribunal Superior de Castilla y León ha prohibido la urbanización y les recuerda que la cigüeña negra, el águila imperial y otras especies que allí anidan están protegidas. Pocas sentencias como ésta han paralizado obras tan grandes por motivos ambientales. El inmenso pinar de Las Navas está, de momento, a salvo.

Un cartel del ayuntamiento da la bienvenida al pinar. El anuncio destaca los perfiles de todas las aves que se pueden divisar y sus siluetas. Por la tierra pastan las vacas y por el aire vuelan cigüeñas negras, milanos, águilas reales y otras especies protegidas. Mario Gómez, abogado de la asociación ecologista Centaurea, pasea por el lugar, mira al horizonte y resume: "Eligieron este lugar por su belleza. Siempre quieren los lugares más bellos".

En este caso el lugar no lo eligió un constructor, sino las administraciones de Castilla y León. El ayuntamiento de Las Navas del Marqués compró el terreno a la antigua resinera que explotaba el pinar. El alcalde, Gerardo Pérez, fundó una sociedad junto a la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León (un 20% de las acciones) y la Diputación de Ávila (10%). El consistorio se quedó con un 70%.

Con todas las administraciones de acuerdo no les costó recalificar uno de los terrenos más bellos del pueblo y aprobar la construcción de 1.600 chalés, cuatro campos de golf, un hotel y una zona recreativa. Lo bautizaron Ciudad del golf. Preveían construir dos millones de metros cuadrados, 200 campos de fútbol.

Una vez recalificado subastaron el terreno. El alcalde explica que lo compró "una empresa de Murcia por unos 1.600 millones de pesetas [10 millones de euros]". La operación se puede considerar un chollo: sacando 6.000 euros de cada vivienda los promotores conseguían el suelo. Y todo en un pinar de gran belleza, a una hora de Madrid y con las administraciones encantadas. El director general de Medio Natural era consejero de la empresa que había conseguido la recalificación. Nada podía salir mal. Los obstáculos no eran dignos de tal nombre.

Talar miles de árboles

La zona era monte de utilidad pública y área crítica para la cigüeña negra. Eso significa que allí crían, se alimentan y nidifican 10 ejemplares amenazados. En España sólo quedan 322 parejas reproductoras. La Junta de Castilla y León, según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Región, "mediante una permuta" trasladó las 11,6 hectáreas del área crítica a otro lugar. El presidente de Centaurea, Carlos Bravo, ironiza: "Es como si las cigüeñas pudieran cambiar sus nidos porque lo diga el BOE". Además, exigió al promotor que plantase 200 hectáreas en otro monte a cambio de talar miles de árboles en este.

Un vecino molesto porque su parcela no fue recalificada y el monte sí llevó el asunto al Tribunal Superior de Justicia. Exigía que su parcela fuese declarada urbanizable y el monte, protegido. Al recurso se sumaron los ecologistas. El vecino ganó en parte. Su parcela no será recalifica, pero ha conseguido una sentencia pionera en una zona que vive una explosión urbanística para acoger a quienes no pueden comprar en Madrid.

La sección primera de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de la región da un varapalo a los recalificadores y les recuerda que leyes y directivas europeas protegen el espacio; que el proyecto "implica un importante deterioro" para "la cigüeña negra y el águila imperial"; que "incumple los objetivos de protección del medio ambiente que debe guiar todo planeamiento"; que "contraviene frontalmente" el decreto de protección de la cigüeña negra de la propia Junta; que no tiene sentido destruir 200 hectáreas para reforestar otras 200 y que podían urbanizar donde no hay pinar, y que no hay "razones de interés público" en la obra.

Ayer por la tarde, el sol de otoño daba un tono ocre al pinar. Los árboles ocupaban toda la vista y las aves y el silencio, el oído. La cigüeña negra ha salvado la sierra de Ávila.

El alcalde: "El golf es bueno para el monte"

El alcalde de Las Navas del Marqués, Gerardo Pérez, del PP, mostraba su sorpresa ante la sentencia: "Lo hemos hecho todo bien, con todos los papeles en regla para que ahora llegue alguien y lo paralice". Este diario intentó, sin éxito, obtener la versión de la Junta de Castilla y León.

El alcalde niega la definición de los científicos, de la Junta de Castilla y León y del tribunal de que la cigüeña negra anide allí, y muestra su estupefacción: "Queríamos vender golf y pinos. El golf es bueno para el monte. La urbanización favorecía el medio ambiente porque el golf es zona verde". Las Navas del Marqués tiene 5.000 habitantes.

Las obras iban a empezar en abril, con una inversión de 30 millones de euros. Pérez afirma que ya habían comenzado las parcelaciones y las primeras excavaciones, aunque ayer no se veían en la zona. El alcalde sostiene que su gestión no se ve cuestionada por la sentencia: "El proyecto era bueno para el pueblo porque daba empleo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de octubre de 2006

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