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Festival Hay de Segovia

Lluvia para los autores que se sienten invisibles

La lluvia existe. Y cayó ayer poco después de mediodía y estuvo a punto de mojar a cuantos se acercaron al Romeral de San Marcos. Las nubes parecieron respetar a las letras y descargaron poco después de que autores y participantes en el Hay Festival terminaran la visita al jardín y tomaran una copa. Enrique Vila-Matas, Doris Lessing, Luis Mateo Díez, Eric Hobsbawm y Jorge Franco, entre otros, pasearon entre bambúes y árboles de clima frío en el parque creado por el paisajista Leandro Silva. La fiesta de los escritores se convirtió en un festín de agua para las plantas.

Pero no sólo la lluvia ha ensombrecido algo el festival. La filosofía es la de romper las fronteras entre culturas diferentes. En la rueda de prensa de ayer, y en la que participaron varios escritores, la mayoría de las preguntas fueron dirigidas a Amis, McEwan y Doris Lessing. "Fue una situación incómoda", comentó Vila-Matas, "se supone que la idea es potenciar la diversidad de miradas". La fascinación provinciana por los visitantes terminó por silenciar a los más próximos. "No nos ven", dijo por otro lado Laura Restrepo refiriéndose a un comentario de McEwan, en el que señaló que la globalización paradójicamente había contribuido al desconocimiento de los británicos por las obras escritas en español. "No ocurre a la inversa", dijo la colombiana, "aquí sí les hemos leído".

Con polémicas y sin ellas, las colas fueron ayer interminables en el Hay. Una de las más largas fue la que provocó ayer Ian Gibson, que dialogó con Benjamín Prado a propósito de su biografía de Antonio Machado. La cosa tiene su lógica: el poeta vivió en Segovia una larga temporada.

Pero también hubo miradas hacia otras ciudades, como la de Enric González sobre Nueva York. "Escribí Crónicas de Nueva York porque no tenía más remedio. Mi editor ya me había pagado...", dijo ayer el actual corresponsal de EL PAÍS en Roma. González bromeó con Asne Seirestrad, autora de El librero de Kabul, y los periodistas Aurelio Martín y Alfredo Matesanz en una mesa redonda sobre el género de la crónica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de septiembre de 2006