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Polémica en el mundo del teatro

Alicia Moreno se pregunta por la responsabilidad de los medios

Alicia Moreno, concejal de las Artes del ayuntamiento de Madrid, se refirió ayer a la responsabilidad, que, según ella, tienen los medios de comunicación en el clima que ha favorecido la alteración de tres obras en los últimos meses: las protagonizadas por Pepe Rubianes, Íñigo Ramírez de Haro y Leo Bassi: "Habría que reflexionar sobre ello, qué porcentaje de responsabilidad tienen los medios que han estado hostigando e instigando en contra de las personas que han protagonizado este caso y cuántos han inducido a que suceda lo ocurrido", dijo la concejal, quien mirando de frente a los periodistas presentes lanzó una última pregunta: "¿Qué ha hecho a Rubianes levantar la función y qué han hecho ustedes por evitarlo?".

Moreno habló de cientos de llamadas, miles de e-mails y numerosas amenazas verbales y por escrito. "La crispación se ha elevado por encima de lo racional, es increíble que la palabra no se utilice para la comprensión y sí para linchar y hostigar. Rubianes se había sentido amenazado y yo también".

Las declaraciones se produjeron en la conferencia de prensa en la que se presentaba la apertura de la temporada teatral en el sector privado. Se sentaron juntos (cosa rara) los máximos responsables de las políticas teatrales. Del gobierno central (José Antonio Campos director del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música), del gobierno regional (Santiago Fisas, consejero de Cultura y Deportes) y del municipal (Alicia Moreno). La pregunta era obvia: ¿la profesión escénica ha reflexionado sobre las perturbaciones que se han producido en el terreno teatral?

Respeto a libertad

Campos apuntó que la única acción posible era respetar a toda costa la libertad de expresión "que no tiene otro límite que el estado de derecho y todo lo que sea atender a presiones de fuerzas que caminan en una dirección a la mayoría de la sociedad es algo rechazable y que no tiene que ver con las personas e instituciones".

El consejero Santiago Fisas aseguró que la libertad de expresión tiene unos límites, "que marca el Código Penal, y con dinero público no se puede hacer todo, porque con los impuestos de los ciudadanos hay que procurar no ofender y en el punto medio está la virtud".

Rubianes por su parte ya ha encontrado local para traer a Madrid su montaje en el que cuenta desde diversos puntos de vista los últimos días de Lorca antes de morir, ya que CC OO ha ofrecido su teatro para las representaciones.

La Federación Estatal de Empresas de Teatro y Danza deploró ayer "el incidente" producido por la retirada de la obra "por la gravedad que representa la intromisión política en la dirección y programación de un teatro". En Cataluña se sucedieron ayer las reacciones a la polémica. Numerosas entidades se solidarizaron con Rubianes como el Teatre Lliure o el Institut del Teatre. ERC consideró la suspensión de Rubianes "un rebote de la catal anofobia"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006