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Un ensayo usa células madre adultas para regenerar un fémur

Médicos españoles aplican la técnica en un hospital de Murcia

Intentar regenerar una cabeza de fémur con necrosis en fase inicial (con tejido muerto) implantando células madre adultas. Ésta es la novedosa técnica que un equipo de médicos españoles aplicó ayer en el hospital San Carlos de Murcia a un hombre de 45 años. En una operación de hora y media, se extrajeron las células madre de la médula ósea del paciente y se las implantaron por medio de una endoscopia (a través de tubos).

Esta técnica funciona en estados iniciales de la necrosis, aseguró el doctor Pedro Luis Ripoll, del hospital San Carlos de Murcia, que realizó la operación junto a Mariano de Prado, del mismo centro médico, y a Javier Vaquero, jefe de Traumatología del Gregorio Marañón de Madrid. "Hay precedentes, sobre todo en Francia y EE UU, que indican que tenemos un porcentaje altísimo de posibilidades de éxito. El paciente no necesitará rehabilitación y en cuatro meses estará totalmente recuperado", dijo Ripoll.

Por su parte, el traumatólogo y jefe de los servicios médicos del Real Madrid, Alfonso del Corral, se refirió ayer a esta técnica como "una línea experimental muy esperanzadora que el tiempo dirá si es eficaz o no".

Ripoll aseguró que su equipo ha aplicado el método "con éxito" a otros enfermos con pseudoartrosis (retardo de la recuperación de una fractura), y lesiones musculares. Otra novedad de la operación de ayer es la extracción de células madre del propio paciente justo antes del implante. Mediante un método de centrifugado, se aumenta la concentración de estas células por centímetro cúbico. "Antes se tenían que cultivar durante semanas para lograr esa concentración y había más riesgo de infecciones", explicó.

Hay dos tipos de células madre: embrionarias y adultas. Las primeras se obtienen de embriones humanos y son potencialmente capaces de diferenciarse en cualquier tipo de tejido adulto. Las segundas, que están en la médula ósea, la piel o el músculo, crecen peor y sólo generan algunos tipos de células. Pero tienen la ventaja de que, al ser del propio paciente, no hay posibilidad de rechazo inmunológico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de agosto de 2006