Tensión en el mercado energético

Bruselas vigilará "muy de cerca" la alianza de la rusa Gazprom y la argelina Sonatrach

Las dos compañías suministran un tercio del gas natural que consume Europa

La Comisión Europea vigilará "muy de cerca" el desarrollo de la alianza entre el gigante energético ruso Gazprom y la compañía argelina Sonatrach por sus posibles repercusiones negativas en los mercados europeos. Ambas empresas suministran más de un tercio del gas natural que consume Europa. "Parte de nuestra estrategia es seguir muy de cerca los desarrollos y la evolución de los mercados internacionales", manifestó el portavoz de la Comisión, Stefaan de Rynk, tras la preocupación manifestada por Italia, el país más dependiente de ambas compañías.

El acuerdo entre ambos países pretende cooperar en la exploración, extracción y el transporte de hidrocarburos y el desarrollo de infraestructuras del gas. A pesar del interés en conocer el contenido y el alcance del acuerdo, el portavoz admitió que el Ejecutivo comunitario no tiene conocimiento todavía de los detalles del acuerdo.

Antes de efectuar una valoración, Bruselas desea obtener más información sobre una operación que debilita de manera inquietante la posición europea como comprador fuertemente dependiente de las importaciones de gas tanto de Rusia como de Argelia. Algo más del 24% de las importaciones de gas de la Unión Europea provienen de Rusia, mientras que Argelia aporta un poco más del 10%.

La política energética europea pasa por una diversificación de las fuentes de abastecimiento y una mayor generación propia de recursos, en particular a través del fomento de las energías renovables.

El diseño de una estrategia común por parte de estos dos grandes exportadores agudizaría la debilidad de la Unión Europea por su creciente dependencia energética global de gas y petróleo. Actualmente las importaciones de gas y petróleo representan el 52% de las necesidades europeas y ascenderán hasta el 80% en 2030, según los estudios de la UE.

Dependencia energética

El acuerdo entre ambas sociedades ha provocado especial preocupación en Italia, que es dependiente de las importaciones de gas en un 80%. Cerca de un 37% de los suministros están proporcionados por Argelia y el 32% por Rusia. El ministro de Industria del Gobierno de Roma, Pierluigi Bersani, ha expresado su preocupación por los efectos del acuerdo al comisario de Energía de la Comisión Europea, Andris Piebalgs. El titular de industria italiano expresó su temor de que el acuerdo se traduzca en una subida de precios.

Para hacer frente a las crecientes demandas de gas, la Unión Europea estaba trabajando en varios proyectos para asegurar y reforzar sus suministros, desde Rusia, la región del Caspio, África del Norte y Oriente Medio. Los proyectos en marcha prevén aumentar la capacidad de importación de gas hasta 100.000 millones de metros cúbicos para 2013. Este objetivo se prevé que se alcance aumentando la capacidad de los gaseoductos en 50.000 millones de metros cúbicos y otra cantidad igual gracias al aumento de la capacidad de las importaciones de gas licuado.

La UE considera un total de 10 proyectos de nuevos gasoductos o de mayor capacidad para mejorar sus necesidades de abastecimiento futuro y reforzar sus comunicaciones internas. Se trata de los proyectos siguientes: Norte de Europa, Yamal-Europa; Dinamarca-Alemania y Suecia; Argelia, Túnez e Italia; Argelia-Italia vía Cerdeña y Córcega; Argelia-España-Francia; Turquía-Grecia-Italia; Turquía- Austria; Libia-Italia y reforzamiento de la capacidad del gaseoducto que une Alemania, Bélgica y el Reino Unido.

El origen de la polémica está en el protocolo de intenciones que Gazprom y Sonatrach firmaron el viernes pasado en Moscú. Ese memorando contempla el intercambio de activos entre las dos compañías y la exploración, producción y comercialización de gas natural y petróleo en Rusia, Argelia y terceros países.

Visita del ministro

El documento, cuya preparación había sido anunciada ya el pasado enero, se firmó durante la visita del ministro de energía de Argelia, Shajib Jelil. Además, el memorando prevé que ambas empresas cooperen en la exploración geológica, obtención, desarrollo de redes de transporte y sistemas de distribución de gas.

Con este fin, Gazprom y Sonatrach crearán un comité de coordinación y un grupo de trabajo conjunto permanente. En Moscú, el vicejefe de Gobierno de Rusia, Dmitri Medvédev, que preside además la junta directiva de Gazprom, y el ministro argelino debatieron sobre otras opciones, como la cooperación en el abastecimiento del gas licuado y proyectos conjuntos en mercados energéticos internacionales.

Una de las posibilidades debatidas es la "participación" de Sonatrach en el proyecto Baltic LNG, señala una nota de prensa de Gazprom, refiriéndose a los planes para construir una planta de licuefacción de gas en las inmediaciones de San Petersburgo. Se da la circunstancia de que la empresa energética italiana ENI es uno de los muchos pretendientes del proyecto, por el cual compite también la española Repsol.

Al tiempo que invita a compañías internacionales a participar en el concurso, Gazprom ha ido demorando repetidamente la adjudicación de la planta, hasta el punto de que especialistas en temas energéticos sospechan que el consorcio no está interesado en desarrollar el gas natural a corto plazo, porque éste competiría con su estructura de gasoductos y ayudaría a crear un mercado global del gas independiente de los propietarios de los sistemas de transporte actuales.

Rusia se ha mostrado muy activa en Argelia en los últimos meses, país que el presidente Vladímir Putin visitó el pasado marzo para firmar un acuerdo de asociación estratégica.

Sonatrach y Gazprom ya habían firmado acuerdos de colaboración en el pasado. La compañía rusa, tercera del mundo por valor en Bolsa sólo por detrás de las estadounidenses Exxon y General Electric, tiene proyectos de exploración en Argelia y también en la vecina Libia.

Una OPEP del gas

Han sido los políticos italianos los que han dado la voz de alarma sobre los planes de Gazprom, el gigante del gas ruso, y Sonatrach, el consorcio estatal del gas argelino, de estrechar su cooperación. Italia teme verse sometida al dictado de sus dos principales proveedores, que en conjunto suministran casi el 70% del gas que consume.

Más aún, el temor europeo es que la alianza sea de algún modo el germen o vehículo para la concertación de precios al modo de un cartel como el de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)

Con una producción de casi 550.000 millones de metros cúbicos de gas, Gazprom es la mayor empresa de gas del mundo y suministró a Italia 21.850 millones de metros cúbicos de gas en 2005. Sonatrach, a su vez, produce 85.000 millones de metros cúbicos de gas.

Políticos y empresarios italianos ya han expresado en el pasado su preocupación al respecto. Pese a ello, el presidente de la empresa italiana de energía, ENI, Paolo Scaroni, negocia con Gazprom sobre el intercambio de activos de las dos compañías por lo que no hay que excluir que la alianza entre Gazprom y Sonatrach pueda ser utilizada como un elemento en esta negociación. Esta semana, Scaroni ha dicho al periódico Védomosti que la colaboración entre Gazprom y ENI puede extenderse a otras regiones fuera de Rusia, y puso como ejemplo EE UU y España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 09 de agosto de 2006.

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