La sequía en el Cuerno de África amenaza la vida de 40.000 niños

Unicef pide 42 millones de euros de ayuda urgente para evitar el desastre en la zona

Unos 40.000 niños podrían morir en las próximas semanas en el denominado Cuerno de África, al este del continente, si no reciben ayuda urgente. Éste es el llamamiento que ayer lanzó Unicef durante la presentación del informe La infancia en peligro. La organización solicitó una ayuda de 42 millones de euros para salvar a la población de Somalia, Etiopía, Eritrea, Yibuti y Kenia, azotados por la sequía y una hambruna que podría derivar en un desastre.

Naciones Unidas estima que en estos cinco países la sequía ha afectado a 16 millones de personas, la mitad de las cuales necesita ayuda de emergencia. De ellas, casi cuatro millones tienen menos de 18 años, entre los que se incluyen 1,6 millones menores de cinco años. Hay unos 300.000 niños con desnutrición grave, de los que 40.000 se encuentran tan desnutridos que necesitan alimentación terapéutica urgentemente. A pesar de la llegada de las lluvias, decenas de miles de estos niños podrían morir en los próximos meses, señala la organización.

El informe, cuya presentación internacional se realizó en Ginebra, fue hecho público ayer por la presidenta de Unicef Comité Español, Consuelo Crespo. La responsable de la organización admitió que para hacer frente a la crisis de estos países de África del este se necesitan 60 millones de euros, cantidad exigida a principios de año y de la que sólo se ha logrado un tercio.

La grave sequía que afecta la zona, la hambruna, la desnutrición, la falta de sanidad y educación, las lluvias a destiempo y las enfermedades como la malaria ocasionan que en el Cuerno de África perezcan anualmente cientos de miles de personas.

Población nómada

Para Unicef, el colectivo más vulnerable son los pastores nómadas que caminan por los terrenos fronterizos de la zona. Estas tribus se mueven entre las fronteras comunes de los países de la zona trasladándose de un lado a otro con sus camellos, vacas, cabras y ovejas en busca de pastos y agua. Estas zonas no son tomadas en cuenta a la hora de construir escuelas, hospitales, carreteras y pozos. La consecuencia, según Unicef, es que la mayoría de los niños nómadas crecen sin educación y sin más conocimientos que los necesarios para cuidar el ganado.

"Muchas veces no vale con actuar tras las catástrofes. Es necesario ser precavidos y trabajar para que las sequías, el hambre o las lluvias torrenciales no afecten de esa forma", aseguró Crespo. "África es un continente que vive en una situación inhumana. Si tenemos en cuenta las cantidades que se manejan en otras catástrofes, estos fondos son insignificantes. Sólo falta la voluntad política y social para destinarlos", añadió.

Para recaudar estos 42 millones de euros, Unicef ha habilitado números de cuenta en seis sucursales bancarias: BBVA, La Caixa, Caja Laboral, BBK, Kutxa y Caja Vital. Con la serie de informes La infancia en peligro Unicef hace una llamada de atención tres veces al año, poniendo el acento en las situaciones de vulnerabilidad en las que se encuentra la infancia. El informe completo se encuentra en www.unicef.org.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de mayo de 2006.

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