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Reportaje:

España se vuelca hacia el Magreb

Industria invertirá 600 millones en dos años para impulsar la presencia comercial y empresarial en Argelia y Marruecos

Un mercado potencial de 63 millones de habitantes, con un fuerte crecimiento económico, la progresiva liberalización y, sobre todo, su papel fundamental en la estrategia energética del Gobierno español son las razones que han llevado a la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio a definir como "prioritarios" los planes de actuación en Argelia y Marruecos.

La liberalización de los mercados magrebíes les convierte en destinos prioritarios de inversión y socios claves para la estrategia energética

Industrializar el norte de África como incentivo para frenar la oleada de inmigrantes hacia España y el resto de la Unión Europea (UE), además de su importancia geopolítica y la proximidad geográfica, es otro de los factores que han influido en la decisión de la Administración comercial española, de acuerdo con la patronal CEOE, que en el caso de Marruecos se complementan, además, con el objetivo de aprovechar el proceso de apertura al exterior que está llevando a cabo el Gobierno de Rabat. Un proceso que se ha plasmado ya en la firma del Acuerdo de Asociación con la UE, los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y Turquía, y la próxima entrada en vigor del acuerdo con Egipto, Jordania y Túnez.

España es ya el segundo proveedor, cliente e inversor en Marruecos, con un comercio bilateral que en 2005 llegó a 4.331 millones de euros y unas exportaciones españolas por valor de 2.004 millones de euros. Las inversiones españolas acumulan ya 1.780 millones de euros entre 1995 y 2004, que suponen el 18,6% del total de la inversión extranjera recibida por el país norteafricano en el periodo.

Esta inversión se reparte entre más de 500 empresas españolas de todos los sectores y tamaños, entre las que destacan Telefónica, Endesa, Repsol, Cepsa, Aguas de Barcelona, Abengoa, Sol-Meliá, Alsa, Fagor, Cortefiel, Pulligan y Roca Radiadores.

Los objetivos esenciales del Plan Integral de Desarrollo de Marruecos, aprobado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, son fomentar el establecimiento de las empresas españolas aprovechando el efecto arrastre de las grandes inversiones en beneficio de las pymes, reforzar la imagen de la empresa española y consolidar las relaciones institucionales creando un entorno favorable para los negocios, destacando este aspecto el inicio de negociaciones para la liberalización del comercio agrícola, productos agrícolas transformados y de pesca.

Información y formación

Para ello se van a invertir 200,2 millones de euros entre 2006 y 2007, de los que 97,2 millones serán para apoyo al comercio a través de los fondos para promoción del Instituto Español de Comercio Exterior (Icex) y la línea Pyme del Instituto de Crédito Oficial. Otros 900.000 euros se destinarán a actividades de información y formación. Mientras que las actuaciones de apoyo a la inversión totalizarán 102,1 millones, destacando entre ellas la habilitación de una línea de créditos preferenciales para pymes con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) por 20 millones de euros y los dos acuerdos de conversión de la deuda marroquí en inversiones españolas, uno para inversiones privadas por importe de 40 millones de euros, de los que en 2005 se han ejecutado ya más del 50%, y otro para inversiones públicas por importe de 50 millones, de los que el año pasado se ejecutó un 30%.

Para la consecución de los objetivos programados, la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio y la CEOE han identificado una serie de "sectores de oportunidad" que en materia de exportaciones incluyen las industrias conexas del turismo, auxiliar de la energía, bienes de equipo, medio ambiente, auxiliar de telecomunicaciones, agroalimentario, material eléctrico y materiales de construcción.

En el área de inversiones, las mayores expectativas de negocio en Marruecos se concentran en infraestructuras, consultoría e ingeniería, energías renovables, tecnologías de la información, turismo, servicios públicos, distribución comercial y franquicias, transporte y pesca.

Prácticamente estos mismos sectores, con la inclusión de los fertilizantes y sobre todo la energía, son los elegidos por la Administración y la patronal para las inversiones en Argelia, país donde se ha acordado el apoyo oficial a un conjunto de "proyectos estratégicos", entre los que destaca el Proyecto Medgaz para la construcción del gasoducto de 1.200 kilómetros que conectará Argelia y España y en el que participan Cepsa, Endesa, Iberdrola y Enagas, por parte española, junto a Total-Fina-ELF y Gaz de France, BP y la argelina Sonatrach.

Otros proyectos estratégicos son los contratos de Repsol YPF para la exploración en el desierto argelino; la adquisición por Fertiberia de una participación en el holding público argelino Somedine, que permitirá a la empresa española tomar el control de la empresa pública de fertilizantes argelina Asmidal, con una inversión de 160 millones de euros; la adjudicación a CAF de 17 trenes para la empresa pública de ferrocarriles SNTF y otros 14 trenes para el metro de Argel, por importe de 102 y 120 millones de euros, respectivamente; y la adjudicación a empresas españolas de seis de los siete concursos para la construcción de plantas desaladoras por un importe global estimado de 550 millones de euros.

Reparto de fondos

Las inversiones previstas para el Plan de Desarrollo del Mercado de Argelia se elevan a 391,8 millones de euros hasta 2007, que se repartirán, fundamentalmente, entre la línea Proinvex del ICO, los fondos de inversión de la Compañía Española de Financiación al Desarrollo (Cofides) y la firma de un acuerdo de conversión de deuda en inversiones públicas por importe de 30 millones de euros.

Los Gobiernos de Madrid y Argel están negociando, además, un nuevo programa de cooperación financiera, además de otros acuerdos de cooperación que permitan completar el marco de protección de las inversiones tras la entrada en vigor en 2005 del convenio bilateral para evitar la doble imposición.

Las tensiones integristas no inquietan

Los responsables de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio aseguran que las oficinas comerciales de España en la zona, de momento, no han notado inquietud alguna relacionada con el recrudecimiento de brotes integristas islámicos a raíz de la publicación de las caricaturas de Mahoma. "Ni por parte local en forma de animadversión hacia los españoles instalados, ni por parte española en forma de miedo a seguir haciendo negocios en estos países", aseguran.

Matizan, sin embargo, que "parece un poco pronto para decir si esta situación tendrá consecuencias sobre la actividad en esta región, porque es verdad que en algunos países árabes sí que se está realizando un boicoteo a los productos daneses, que muy probablemente tenga consecuencias para la actividad de Dinamarca en la zona".

Al margen de Argelia y Marruecos, la Administración comercial española tiene también un interés preferencial en el norte de África, hacia Egipto y Túnez, aunque estos países no se incluyen entre los merecedores de un plan específico de desarrollo.Con Túnez, está en vigor un programa financiero por importe de 105 millones de euros que incluye una línea para pequeños y medianos proyectos por 18 millones de euros. Durante 2005 se recibió una solicitud de las autoridades tunecinas para financiar dos proyectos (uno de eficiencia energética y otro de energías renovables). El programa financiero con Egipto asciende a 310 millones de euros y hay ya varios proyectos en ejecución en los sectores hospitalario, de aguas y de energías renovables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de marzo de 2006

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