El amor entre dos vaqueros corona a Ang Lee

'Brokeback Mountain' fue la triunfadora de unos Globos de Oro que premiaron el compromiso

Producciones modestas de gran sensibilidad. Ése fue el tipo de película que triunfó el lunes en Los Ángeles en la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, donde la favorita, Brokeback Mountain (En terreno vedado), de Ang Lee, se alzó con los premios a la mejor película dramática, mejor guión, mejor director y mejor canción original. La biografía sobre Johnny Cash En la cuerda floja, de John Mangold, ganó como mejor comedia o musical y sus dos protagonistas, Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon, se alzaron con los premios a la mejor interpretación dentro de ese género. Como actores dramáticos triunfaron Philiph Seymour Hoffman por Capote y Felicity Huffman por Transamerica, en la que la actriz hace el papel de un transexual.

Ni Steven Spielberg, Peter Jackson o Ron Howard consiguieron premio alguno
El palestino Hany Abu Assad reclamó la libertad e independencia para su pueblo

En terreno vedado, la trágica historia de amor entre dos cowboys homosexuales que ha conquistado a pesar de su polémico argumento a la crítica y al público estadounidense, tuvo su noche gloriosa consiguiendo cuatro de los siete premios a los que aspiraba en lo que se considera la antesala de los Oscar. El filme se estrena el viernes próximo en España. "Ha sido un año fabuloso para el cine estadounidense. Por eso quiero agradecerle este premio a los cineastas, por el poder de las películas para cambiar la forma en que pensamos. A Brokeback Mountain se le ha puesto el sello de 'película pequeña' y me siento honrado de estar entre películas pequeñas, pero creo que es lo contrario. Los pensamientos son muy grandes y todas estas películas son muy especiales para mí", dijo Ang Lee en la ceremonia.

El cineasta se refería a muchas de sus competidoras, filmes como Capote, un retrato descarnado del escritor por cuya interpretación la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (que entrega los Globos de Oro) escogió a Philiph Seymour Hoffman como el mejor actor, o Syriana, un thriller político por el que George Clooney consiguió el Globo de Oro al mejor actor secundario. "Syriana no es una película contra la Administración Bush, es una película contra 60 años de políticas fracasadas en Oriente Medio", clamó Clooney al recoger su premio, y aprovechó también para hacer una de las escasas bromas políticas que se escucharon a lo largo de una tediosa noche en la que los premiados se limitaron a recitar interminables listas de agradecimientos.

Rachel Weisz consiguió el mismo galardón que Clooney en la categoría femenina por El jardinero fiel, otra crítica contra las multinacionales y la corrupción política que ha puesto en evidencia que el cine comprometido y sin grandes presupuestos empieza a ser mucho más efectivo que las clásicas producciones de Hollywood. "Todas estas películas políticas parecen un revival de los años setenta", comentó Weisz ante la prensa.

Y es que ni Munich, de Steven Spielberg, ni King Kong, de Peter Jackson, ni Cinderella Man, de Ron Howard, las películas más caras entre las candidatas a los Globos de Oro, consiguieron ningún premio, mientras que filmes claramente independientes como Transamerica, producida según su protagonista Felicity Huffman "con dos pesetas", sí fueron reconocidos. "Sé que nuestro trabajo como actores es salirnos de nuestra piel pero creo que como personas nuestro deber es precisamente convertirnos en las personas que somos realmente. Por eso quiero saludar a los hombres y mujeres que superan con valor el ostracismo, la alienación y la marginación para convertirse en ellos mismos", explicó la actriz al recoger emocionada el premio. Huffman, que también era candidata como mejor actriz de serie de televisión por Mujeres desesperadas, consiguió el Globo de Oro a la mejor actriz por su conmovedor papel de hombre que quiere cambiar de sexo y convertirse en mujer, en una pequeña road movie que le ha dado su primer papel protagonista en 30 años.

Como mejor película extranjera ganó Paradise now, una estremecedora cinta sobre los terroristas suicidas palestinos. El premio permitió que por una vez, en un Hollywood dominado por el lobby judío, se escuchara a una voz, la del director palestino Hany Abu Assad, clamar por "la libertad y la independencia incondicional del pueblo palestino".

En cierto modo su premio fue otra bofetada para Spielberg, quien con mucho mayor presupuesto y mucha más publicidad, no consiguió ningún reconocimiento para su filme Munich, que también gira en torno al conflicto palestino-israelí y aspiraba a mejor director y mejor guión. La película dirigida y protagonizada por Clooney Good night and good luck, también de contenido político, era candidata a cuatro premios pero finalmente no se llevó ninguno, igual que Woody Allen que tampoco consiguió ninguno de los tres a los que aspiraba su filme Match Point.

Joaquin Phoenix recogió visiblemente sorprendido el Globo de Oro por su brillante interpretación de Johnny Cash en En la cuerda floja, que se estrena el 3 de febrero en España, mientras que Reese Witherspoon aprovechó el acto para ensalzar la figura de June Carter, la pareja de Cash, "una mujer fuerte a la que crecí admirando y con la que me identifico como artista, como esposa y como madre". La popular pareja del country, Cash y Carter, murieron los dos en 2003 sin poder ver la película, en la que Phoenix y Witherspoon se han atrevido a interpretar todas sus canciones.

El veterano Anthony Hopkins fue el homenajeado de la noche al recibir el premio Cecil B. De Mille con el que se reconoce la carrera de un artista. "Esta industria ha sido muy buena conmigo. He tenido una vida maravillosa", comentó durante la ceremonia.

Y en cuanto a los premios relacionados con la televisión, fueron las caras del cine las que se impusieron en la mayoría de las categorías. Paul Newman ganó como protagonista de Empire Falls mientras que Geena Davis, que interpreta a la presidenta de Estados Unidos en la serie Commander in Chief, fue premiada como mejor actriz dramática de serie de televisión y aprovechó su papel para hablar de sexos en política: "Todavía estamos por detrás de otros países que ya lo han hecho. Pero es evidente que la única dirección posible es llegar a tener una mujer presidenta. No sé si tardaremos 100 años o 10 pero eventualmente ocurrirá".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de enero de 2006.

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