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Las mamografías salvan tantas vidas como los fármacos

Las pruebas radiológicas preventivas han reducido la mortalidad el 15% en 25 años

La supervivencia por cáncer de mama aumenta año a año en los países desarrollados desde hace más de una década. Los dos grandes cambios en el tratamiento del cáncer de mama de las últimas décadas han sido la mamografía preventiva y el uso de tratamientos auxiliares: quimioterapia y tratamiento hormonal (como el tamoxifeno) utilizado en combinación con un tratamiento primario de cirugía o radiación. ¿Cuál de estos dos factores ha contribuido más al descenso del cáncer del mama?

Siete grupos de investigadores (seis estadounidenses y uno holandés) han llegado por separado a la conclusión de que la detección prematura mediante mamografía ha contribuido casi en igual medida que las mejoras terapéuticas en los últimos 15 años. Los siete equipos, integrados en total por 43 investigadores, diseñaron sus propios modelos estadísticos para determinar la contribución de cada método, aunque utilizaron los mismos datos. Los equipos han llegado a conclusiones diferentes numéricamente pero coincidentes en la orientación: los tratamientos del cáncer (quimioterapia y terapias hormonales) reducen la mortalidad una media del 19% (entre el 12% y el 21%) mientras que la reducción atribuible a las mamografías es del 15% (entre el 7% y el 23%). La combinación de la mamografía y los fármacos redujo el índice de muertes por cáncer de mama un promedio del 30%, según refleja el estudio publicado en The New England Journal of Medicine del 27 de octubre, financiado por el Instituto Nacional de Cáncer (NCI) de EE UU.

"La mamografía no sería de utilidad si no estuviera seguida de un tratamiento, incluida la cirugía, y el tratamiento resulta más eficaz si el cáncer se detecta en una fase temprana mediante mamografía", afirma el principal autor del estudio, Donald Berry, director de Bioestadística del Centro Oncológico M. D. Anderson de EE UU.

Curiosamente, dos de los centros de oncología más prestigiosos, Dana Farber y el M. D. Anderson, llegan a conclusiones opuestas. El Dana-Farber atribuye a las mamografías el 65% de la reducción de la tasa de mortalidad por cáncer de mama, mientras que el M. D. Anderson concluye que el 65% de la mejora se debe a la quimioterapia auxiliar. Barry recalca que las diferencias en las conclusiones reflejan incertidumbres en la interpretación de los datos, que en este caso se matizan con los resultados obtenidos por el resto de grupos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de noviembre de 2005