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Aceite de Les Garrigues

Les Garrigues es una de las comarcas con más tradición en producir aceite. Fue la primera Denominación de Origen (DO) de aceite de oliva reconocida en todo el estado y lleva 25 años de trayectoria.

Su origen se remonta a la Antigüedad Clásica. En la Edad Media el aceite ya era la base de la alimentación de estas tierras, además de servir para producir luz. En la época medieval y moderna el cultivo de olivos se expande a toda Cataluña. A principios del siglo XIX, la subida de los precios del aceite favoreció su cultivo. En el primer cuarto del siglo XX se consolidaron tres grandes zonas: Tortosa, Reus y, especialmente, Les Borges Blanques. La Mancomunitat impulsó cursos sobre el manejo de olivares, lo que ayudó a consolidar el cultivo. A pesar de la crisis ocasionada por la guerra y la posguerra, en 1975 recibiría la DO Borges Blanques, que cambió de nombre en 1996 para convertirse en la actual Denominación de Origen Protegida (DOP), sello otorgado por la Comunidad Europea. Esta distinción garantiza el origen geográfico y la variedad de las aceitunas, mientras que el Consejo Regulador controla la calidad.

La recogida del fruto es mediante el 'munyiment' de las ramas para que las olivas no sufran ningún tipo de agresión

La zona de Les Garrigues comprende las comarcas del sur de Lleida: Les Garrigues, la zona sur del Segrià y la parte sur de L'Urgell. Con capital en Les Borges Blanques, abarca municipios como Arbeca, Maldà, Vinaixa, La Pobla de Cèrvoles, Guimerà, etcétera.

El aceite que se utiliza es el virgen y de calidad extra, procedente de la variedad oliva arbequina. En la selección se establece que al menos el 90% de las aceitunas son de esta clase. El parámetro de la acidez en los aceites vírgenes extra indica su cualidad porque corresponde a una aceituna fresca, recogida directamente del árbol y molida en frío. Cuanto más baja sea la acidez, mayor garantía aporta de conservar sus propiedades naturales, tanto las biológicas como las organolépticas. La acidez establecida ha de ser inferior a 0,5º. La mediana de los aceites Les Garrigues no supera el 0,2º.

El sistema de recogida del fruto es prácticamente manual, mediante el sistema llamado de munyiment de las ramas para que las olivas no sufran ningún tipo de agresión. Se maquilan en 24 horas. Se someten a aire a presión para sacar las hojas, se pesan, se etiquetan con el nombre de cada socio y se trasladan a los grandes depósitos de recepción, donde no pueden estar más de 24 horas. Se extrae el aceite, se filtra y se almacena. El resultado es un aceite afrutado, de color verde amarillo, denso, con cuerpo y con un aroma a hoja y a hierba. Tiene un sabor que recuerda a la almendra, con un punto dulzón en su entrada y algo picante al final. A medida que la aceituna madura el aceite se vuelve más amarillo, con un sabor más suave y dulce.

Actualmente, se introducen nuevos sistemas mecánicos de recogida, pero se mantiene el cuidado del fruto para que llegue en óptimas condiciones a la prensadora. Lo que se obtiene es el jugo de esta fruta, totalmente natural, que se envasa siguiendo los estrictos controles y con la correspondiente etiqueta que lo certifica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de agosto de 2005.