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CRISIS EN BOLIVIA

El Ejército dice que respetará la democracia y pide que se evite un enfrentamiento civil

Los militares reclaman a los partidos políticos que interpreten "el sentir del pueblo boliviano"

Las Fuerzas Armadas de Bolivia respetarán la decisión que el Congreso adopte sobre la sucesión constitucional del presidente, pero hicieron un llamamiento para que ésta pueda "interpretar de la manera más clara posible el sentir del pueblo boliviano". El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el almirante Luis Aranda, leyó un comunicado en La Paz, poco antes de la fallida reunión de los grupos parlamentarios en Sucre. Los militares dejaron muy claro su compromiso con la Constitución y la legalidad: "Vamos a defender la sucesión democrática y concertada de acuerdo con la ley".

"La sucesión constitucional debe ser efectuada en el marco de una serena y profunda reflexión, y exhortamos a los miembros del Congreso y a los sectores movilizados a escuchar a todos los actores que están haciendo oír su voz para evitar un enfrentamiento entre bolivianos", dijo Aranda, acompañado por los comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea y la Marina, además del jefe del Estado Mayor, el general Marcelo Antezana.

La Constitución fija el mecanismo para sustituir al presidente: establece que el cargo lo asumiría, por orden de prioridad, el presidente del Senado, el de los diputados y, en último lugar, si los dos aludidos también renuncian, el presidente de la Corte Suprema de Justicia. La Iglesia católica logró un principio de acuerdo para que, tras la renuncia de Mesa, los dos primeros declinen el cargo a fin de que el presidente de la Corte Suprema convoque elecciones.El apoyo de los partidos políticos tradicionales al presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, puso en duda el cumplimiento del acuerdo alcanzado. Vaca Díez es senador de Santa Cruz por el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR). El objetivo, anoche, era garantizar el acuerdo antes de celebrar cualquier sesión parlamentaria.

El jefe del Ejército insistió en su apoyo a la legalidad: "Vamos a defender la sucesión democrática y concertada de acuerdo con la ley", reiteró Aranda, quien hizo un llamamiento a todos los que protestan en las calles y "con todo respeto al Congreso" para que se interprete el sentir general del pueblo.

"Las Fuerzas Armadas siguen con atención el desarrollo de los acontecimientos y en el marco de sus atribuciones actuará, si es necesario, para preservar la soberanía, el imperio de la ley y la defensa de la democracia", expresa el comunicado militar, que advierte también a quienes quieran destruir la democracia: "El último bastión de la patria, que somos nosotros, sigue incólume para cumplir su sagrado deber". Desde su repliegue a los cuarteles en 1982, después de 18 años de sucesivos regímenes militares, el Ejército se ha adherido plenamente a la Constitución.

La semana pasada, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, y un grupito de seguidores se presentó ante el Gran Cuartel de Miraflores para pedir al general Marcelo Antezana que encabezara un golpe de Estado. El rechazo de Antezana, con argumentos democráticos, puso en evidencia que habían cambiado los papeles: la COB, otrora vanguardia de la defensa de la democracia, pedía interrumpirla. Los militares, decidieron preservarla. Un libro del dimitido presidente Carlos Mesa, Entre urnas y fusiles, calcula que Bolivia ha tenido 200 golpes de Estado en sus 180 años de vida republicana. De los 83 Gobiernos que se han sucedido en ese tiempo, 37 son militares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de junio de 2005