Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

España concede por primera vez asilo a una mujer maltratada

El Gobierno afirma que estudiará todas las peticiones de víctimas de violencia de género

El Gobierno español decidió ayer, por primera vez en la historia, conceder el estatuto de refugiada a una mujer árabe de 38 años maltratada por su marido y desamparada por las autoridades de su país. La mujer, originaria de un Estado del golfo Pérsico y que llevaba viviendo tres años en España, alegó que había sido secuestrada siendo menor, forzada a casarse y que era agredida habitualmente por su pareja y la familia de ésta. La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados califican la decisión de "histórica".

La mujer presentó la solicitud de asilo hace unos meses, que fue inmediatamente admitida a trámite. La refugiada, cuya identidad y país exacto de origen han preservado todas las fuentes consultadas, alegó que residía en un pueblo muy pequeño, donde estaba "estigmatizada" por quejarse del casamiento forzado y de los malos tratos que sufría.

La ahora asilada, que ha recibido tratamiento psiquiátrico en España, contó que a mediados de los años ochenta, siendo una niña, fue raptada de casa de sus padres y llevada a otro pueblo, donde fue obligada a casarse. Desde entonces sufrió continuos malos tratos, "incluidas las formas más vejatorias", tanto por parte de su marido como de la familia de éste. Las palizas que recibió le causaron lesiones "muy graves" que obligaron a hospitalizarla en varias ocasiones en su país (en dos de ellas, por fracturas óseas).

La mujer intentó solicitar el divorcio, pero no obtuvo respuesta de las autoridades de su país, debido a que éstas exigían el consentimiento expreso de su pareja, según fuentes conocedoras del expediente de asilo. Por ese motivo escapó y logró un visado en un país intermedio para entrar en España. "Los hechos eran de una gravedad suficiente, porque la situación en que se encontraba hacía inviable la vida en su país de origen, incluso si se hubiera divorciado", señaló una fuente conocedora del caso.

Tanto CEAR como ACNUR apreciaron "desde el principio" que había motivos para la concesión del asilo, al entender que la mujer pertenecía a un grupo social "de especial vulnerabilidad" (persecución por cuestiones de opción sexual, mutilaciones, violencia de género) y que había quedado acreditada "la ausencia de protección por parte de las autoridades de su país".

Los encargados de revisar el expediente comprobaron que en el país de origen de la mujer existe "una situación estructural de malos tratos a la mujer", con "matrimonios forzados" y "una legislación que establece graves discriminaciones contra las mujeres casadas". "Para el ministerio del Interior estas mujeres pertenecen a un grupo social acreedor de la condición de refugiado en España", afirmó ayer el ministro del Interior, José Antonio Alonso.

La concesión del asilo fue firmada ayer mismo por el ministro, después de que la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio (CIAR) considerase que la mujer era víctima de persecución por razón de género. "Se ha tenido en cuenta la gravedad y la continuidad de los malos tratos recibidos, la ausencia de protección por parte de las autoridades de su país, dada la configuración del sistema legal y social del país, y la imposibilidad de eludir los malos tratos dentro de su país", según Interior.

La Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de Refugiado no recoge la condición de mujer maltratada como causa de concesión de asilo y refugio. "El legislador no podía prever este tipo de situaciones, pero el espíritu de la convención es proteger a las personas que han sufrido daños o sobre los que hay indicios de persecución", aseguró ayer Karin de Grujil, portavoz del ACNUR.

Es la primera vez en la historia que España concede el estatuto de refugiada a una mujer maltratada. "Creemos que es el primer caso en Europa y posiblemente también en el mundo", dijo Delia Blanco, presidenta de CEAR.

España es uno de los países europeos que menos estatutos de refugiado concede de Europa. En 2004 se presentaron 5.370 solicitudes y la mayoría fueron rechazadas. Alonso anunció ayer que este año se incorporarán a las Fuerzas de Seguridad 380 agentes para el plan de protección de las víctimas de violencia de género, que se sumarán a los 722 ya existentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 2005