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REFERÉNDUM EUROPEO | La campaña por el voto

Chirac y Zapatero reclaman un 'sí' masivo el 20-F que sirva de ejemplo a toda Europa

El presidente francés sostiene que el apoyo al Tratado reequilibrará las relaciones con EE UU

La Europa de la tolerancia y la diversidad, del desarrollo económico y social necesita la Constitución "para que el siglo XXI no sea un siglo de guerras ni de dictaduras, sino de paz y libertad". Y porque "es la unión la que hace la fuerza de los europeos. Sin ella desaparecerían". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente francés, Jacques Chirac, cruzaron ayer estos argumentos en Barcelona, antes de pedir "un masivo [en el referéndum del próximo día 20 de febrero] que exprese la voluntad unánime del pueblo español y dé ejemplo a Europa".

La petición fue formulada en estos términos por Chirac con el apoyo entusiasta de Zapatero, que habló de una "participación amplia". Fue Chirac igualmente explícito acerca de la relación con EE UU, cuando dijo que "Europa por su estructura y carácter será siempre un elemento moderador" y aseguró: "La Constitución permite un equilibrio que a mí me parece imprescindible".

El presidente español no tocó este tema concreto, pero sí elogió "la valentía y dignidad" de su huésped "cuando tuvo que decir no a la guerra [de Irak], a favor de la paz". El encuentro electoral organizado ayer en Barcelona cobró así todo el sentido que le adjudicó Zapatero de "un acto que no es de partido, porque la decisión que tenemos que tomar no es una decisión de partido, sino de país".

"La unidad está por encima de las ideas, de los territorios y de los pueblos", dijo también el presidente, que extendió la alabanza de su invitado hasta el punto de preguntarse "si Chirac es realmente de centro-derecha". "Especialmente si le tenemos que comparar con alguno que conocemos nosotros", añadió en alusión jocosa a José María Aznar. Chirac, que tuvo pésimas relaciones con el ex presidente del Gobierno, rió con ganas.

Los oradores, diezmados, en expresión del líder francés, por "la gripe europea", concentraron a unas 1.300 personas, en su mayoría militantes del PSOE debidamente acreditados, pero también miembros del Gobierno, como el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el de Industria, José Montilla; empresarios, como el director general de La Caixa, Isidre Fainé, y representantes de todos los medios de comunicación.

La cantante Ginesa Ortega, "una gitana catalana", según dijo el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, puso un toque jondo en la apertura, interpretando el Cant dels Ocells que paseó por el mundo Pau Casals. Luego, sobre un fondo azul de banderas europeas que pedían el a la Constitución en catalán, alemán, francés, italiano y español, las cinco lenguas previstas inicialmente para el acto, Zapatero y Chirac hicieron sus intervenciones transmitidas a todo el mundo por la cadena de televisión Euronews. Varios directores de periódicos y otros miembros del público formularon finalmente algunas preguntas.

Los dos líderes se volcaron, sobre todo, en los aspectos políticos y sociales de una Europa que "sin duda, ha facilitado el progreso económico, España es un ejemplo claro", señaló Chirac -"nadie duda de que en la UE vivimos mejor", dijo Zapatero en réplica-, para movilizar el voto constitucionalista en este acto, que hubiera sido absolutamente inédito si hubiera respondido al programa.

Para Zapatero, Europa es "una gran escuela de tolerancia", de "la igualdad entre hombres y mujeres", de la economía social de mercado y de la justicia. "La única guerra en la que estoy dispuesto a participar es la de la violencia contra la mujer y contra el machismo que denigran a la sociedad", dijo.

Chirac recorrió "el decálogo" de valores constitucionales, libertad, derechos humanos, pluralismo e igualdad, respeto del medio ambiente, diversidad cultural, etcétera, sin olvidar lo que la Carta pueda aportar a la construcción de una defensa que permita a Europa "aportar a la OTAN algo más que soldados para EE UU" y definir, desde la igualdad, "una política común" con Washington. "No dudo de que España mostrará la vía a Europa", dijo el francés. Le secundó Zapatero: "Queremos un futuro de libertad y de progreso, y lo diremos el día 20 en voz alta, para que todos nos sigan en Europa".

Maragall: "Cataluña quiere verse en el mosaico europeo"

El presidente catalán, Pasqual Maragall, formuló un encendido canto a Europa. En una breve intervención inicial explicó a los presidentes Chirac y Zapatero que Cataluña "se siente plenamente europea y quiere verse plenamente reconocida en el mosaico de los pueblos de Europa". Y luego mostró su convicción de que la construcción del sueño europeo ha de permitir que los catalanes digan ¡Visca Europa! como dicen ¡Visca Catalunya! y ¡Visca Espanya!

Las palabras de Maragall dieron pie a que Zapatero subrayara que, además de reforzar la democracia, la paz y la prosperidad, la Constitución es un instrumento que permite "reforzar el desarrollo de la identidad catalana en el conjunto de la UE". Zapatero indicó que la Constitución europea altera el concepto de soberanía y destacó que a Cataluña "nadie la gana en vocación europeísta", lo que le permitió formular un "¡gracias Cataluña"! que arrancó una fuerte ovación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 2005

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