La captura de un líder de las FARC enfrenta a Colombia y Venezuela

La captura del jefe guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Rodrigo Granda, llamado el Canciller, en una céntrica calle de Caracas, ha generado la última controversia diplomática entre Colombia y Venezuela. Granda, según el Gobierno venezolano, fue secuestrado en la capital venezolana el pasado 13 de diciembre, mientras concedía una entrevista a un periodista también colombiano. Un grupo de hombres le obligó a subir a un coche y atravesaron Venezuela de norte a sur -unos 700 kilómetros de carreteras- para llegar a la fronteriza ciudad colombiana de Cúcuta, donde entregaron el guerrillero a las autoridades que lo reclaman para juzgarlo por presuntos crímenes de terrorismo.

La versión inicial del Gobierno colombiano indicaba que Granda había sido capturado en Cúcuta, sin hacer mención a la aventura previa en suelo venezolano. Ayer, sin embargo, el ministro de Defensa colombiano, Jorge Uribe, admitió finalmente que el Gobierno pagó recompensa a un grupo, cuya identidad no precisó, por haber secuestrado a Granda en Caracas y ponerlo en manos de las autoridades de Colombia. El secuestro por parte de un grupo cazarrecompensas es una de las hipótesis que manejaba Venezuela.

Otra hipótesis era que policías y militares colombianos hubiesen actuado sin autorización en Caracas, lo que, de comprobarse, generaría un grave incidente diplomático. También se estudió la posibilidad de que la operación hubiese sido ejecutada por funcionarios activos o retirados de la policía o las Fuerzas Armadas Venezolanas. Ambas versiones siguen siendo investigadas.

Doble nacionalidad

El caso se complica aún más porque Granda posee doble nacionalidad, pues fue naturalizado venezolano en 2004. Según el ministro venezolano de Interior y Justicia, Jesse Chacón, en el momento de recibir este beneficio presentó los documentos requeridos, aunque algunos de ellos podrían ser falsificados. El ministro venezolano ha presentado pruebas de que para la fecha de la captura de Granda no pesaba sobre él ninguna orden de captura internacional, razón por la cual no cabía esperar que la policía de inmigración lo hubiese detenido a su entrada al país.

La orden de Interpol que llegó a Venezuela está fechada el 9 de enero. "Ordenaron capturarlo después de que ya estaba preso", ironizó Chacón. Granda viajó a Venezuela para participar en el Congreso Bolivariano de los Pueblos, una actividad montada por organizaciones sociales y políticas que simpatiza con el presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana que éste encabeza. Sectores opositores venezolanos han criticado la forma en que se realizó la captura del guerrillero, pero han exigido también al Gobierno que explique por qué Granda actuaba libremente en un congreso patrocinado por fuerzas oficialistas. Las FARC, por su parte, han solicitado a Caracas que aclare si tomó parte en la operación.

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