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EL DEBATE SOBRE EL TRATADO EUROPEO

Erkoreka: "También el tripartito catalán prevé un referéndum"

Zapatero: "Se pueden hacer todos los referendos que se quiera si se respeta la ley"

El portavoz del Partido Nacionalista Vasco, Josu Erkoreka, aprovechó que el debate de ayer debía respaldar la convocatoria del referéndum sobre la Constitución europea del 20 de febrero para hacer una defensa de ese método de consulta a los ciudadanos en las urnas. Lo trasladó, implícitamente, al referéndum anunciado por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, para su plan de reforma del Estatuto vasco, aprobado el pasado 30 de diciembre en la Cámara vasca. Y recordó que el Ejecutivo catalán, presidido por el socialista Pasqual Maragall, ha anunciado otra consulta popular sobre la reforma del Estatuto si fuera sometido a bloqueo.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le replicó al portavoz de los nacionalistas vascos que los referendos están muy bien, ya que son un instrumento de la democracia, siempre que sean legales y respeten las reglas de juego.

Josu Erkoreka. Mi grupo, señor presidente, nunca ha hecho ascos a la convocatoria de un referéndum, nunca, y tampoco lo va a hacer ahora. Votaremos, por tanto, a favor de la autorización que usted solicita, y no vamos a entrar, como hacen otros, a valorar la oportunidad del momento para hacerlo. Es claro que la convocatoria es prematura si lo que se desea es una participación responsable, documentada y consecuente de los ciudadanos en la consulta, pero no creemos que la desinformación ciudadana sea en este caso cualitativamente mayor con respecto a la que existe en relación con otros textos fundamentales ya vigentes.

José Luis Rodríguez Zapatero. Yo no tengo ningún inconveniente en darle toda la razón y en decir que el referéndum, como instrumento de democracia directa, me parece un mecanismo perfectamente lógico en un sistema democrático. Sin duda, creo que ningún demócrata tiene ningún temor a que la ciudadanía hable, pero quiero hacerle un matiz, que supongo que se le ha olvidado no intencionadamente.

Como cualquier instrumento de un sistema democrático, que tiene como característica esencial el Estado de derecho y el respeto a las reglas, se pueden hacer todos los referendos que se quiera, siempre que se convoquen y que respondan a lo que el ordenamiento jurídico permite y facilita.

Erkoreka. Me hace un reproche preventivo en relación con la legalidad o ilegalidad de las consultas populares. Reproche preventivo por reproche preventivo, le invito a que eche un vistazo al documento que da soporte al Gobierno tripartito catalán, que contempla también expresis verbis en su parte introductoria una anotación en la que se dice que si eventualmente el proyecto de reforma del Estatuto catalán, aprobado por el Parlamento catalán, fuera rechazado por las Cortes Generales o experimentase a lo largo de la tramitación en las Cortes Generales una transformación que lo dejase irreconocible, entonces el Gobierno tripartito catalán, presidido si no me equivoco por alguien de su mismo partido, organizaría una consulta popular a efectos de recabar la opinión del pueblo catalán a ese respecto.

Reproche preventivo por reproche preventivo, porque hasta la fecha las actuaciones llevadas a cabo para la aprobación del acuerdo parlamentario que el pasado 30 de diciembre permitió aprobar la propuesta en relación con la nueva fórmula de convivencia en el País Vasco presentada por el Gobierno tripartito vasco es exactamente la misma. Hasta ahora las actuaciones llevadas a cabo para la aprobación de este documento son legales. Impecablemente legales.

Zapatero. Señor Erkoreka, yo no le he reprochado las manifestaciones del lehendakari, ni su canto al referéndum, le he completado un principio que estoy seguro que comparte, como gran demócrata y progresista que es usted en mi opinión. Lo progresista es respetar la legalidad. En mi opinión, eso es lo progresista. Todos los ejemplos que podemos poner en la historia de temas serios, graves, de ruptura de la legalidad, se han llevado a cabo por fuerzas reaccionarias, conservadoras e integristas.

Lo progresista es respetar la legalidad y saber, cuando se es un demócrata de una pieza, como hay tanta gente en su grupo, que el arte de la democracia es intentar convencer hasta que uno pueda obtener una mayoría en el respeto a las reglas, al ordenamiento que nos hemos dado. De lo contrario, ahí empezaría un espacio de nadie, un espacio sin reglas, un espacio de decisiones, un espacio de identidades que cada uno puede atribuirse legítimamente como superiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2005