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CATÁSTROFE EN ASIA

Kofi Annan calcula que harán falta 10 años para reconstruir las zonas devastadas

El secretario general de la ONU y Colin Powell participarán en la Conferencia de Donantes

La ola de desolación creada por el tsunami que arrasó hace una semana la costa de una docena de países en el Índico requerirá del esfuerzo de la comunidad internacional durante la próxima década. Es la primera estimación del secretario general de la ONU, Kofi Annan, que aseguró ayer que la reconstrucción llevará entre "cinco y diez años" y un coste de "varios miles de millones de dólares". El secretario de Estado, Colin Powell, partió ayer hacia Asia en misión de evaluación y el jueves participará en la Conferencia de Donantes en Yakarta, junto a Kofi Annan y otros líderes.

"No estoy seguro de que hayamos entendido aún la dimensión ", señaló Kofi Annan en una entrevista en la cadena de televisión estadounidense ABC, a la vez que reiteró que "es una de las mayores catástrofes" va a tener que gestionar. Ahora, la prioridad, según Annan, es "salvar vidas", por eso explicó que se debe actuar "de manera eficaz, para asegurar que cada dólar se utiliza bien y que los recursos llegan a los que los necesitan".

El coordinador de ayuda humanitaria de la ONU, Jan Egeland, explicó que la asistencia internacional llegará en los próximos tres días a 700.000 personas en Sri Lanka y a un millón de personas más en Indonesia, aunque en este caso llevará un poco más de tiempo por las dificultades logísticas. Aun así, Egeland se declaró "más optimista que ayer" -por el sábado- y dijo que "se están haciendo grandes progresos" para asistir a las poblaciones afectadas por el tsunami.

Pero Annan advirtió de que "los daños son enormes" y que habrá "mucho que hacer tras la fase de emergencia". El secretario general de la ONU dijo ayer que la respuesta internacional ante la catástrofe es "la más generosa que he visto nunca". "En siete días hemos tenido más dinero en respuesta al tsunami que la que tuvimos para todos los llamamientos de ayuda humanitaria en 2004". Sin embargo, insistió en que "donar una sola vez no será suficiente".

Kofi Annan llegará el próximo miércoles a la región devastada y el jueves participará en la capital indonesia en la primera Conferencia internacional de Donantes "para hacer un llamamiento

desde allí y trabajar con los líderes de la región que estén decididos a desempeñar un papel" en esta crisis. "Habrá que reconstruir todo, no sólo las casas, también han sido destruidas las infraestructuras y los colegios", relató. El viernes, Annan tiene previsto acercarse a Aceh y otras localidades afectadas por el tsunami, aunque el programa sigue en fase de elaboración. "Queremos saber directamente lo que necesitan", señaló Egeland.

Viaje de Jeb Bush y Powell

Colin Powell partió a mediodía de ayer hacia el Índico, junto al gobernador de Florida, Jeb Bush, con el mismo objetivo. "Vamos a encontrarnos con las organizaciones presentes en la zona, para saber qué más podemos hacer y ayudarles a organizarse", explicó en una entrevista en la cadena de televisión NBC. Powell participará también el jueves en esa Conferencia de Donantes en Yakarta, y antes pasará en su misión de evaluación por Tailandia e Indonesia. También está prevista la asistencia a la conferencia del primer ministro chino, Wen Jiabao, su homólogo australiano, John Howard, y el japonés, Junichiro Koizumi.

De regreso a EE UU, el equipo liderado por Powell hará escala en Sri Lanka. La Casa Blanca no tiene programado un viaje del presidente George Bush a la zona porque, como explicó Powell, "ahora tenemos una buena representación en la zona y no queremos complicar más las cosas". Y entre tanto, la Administración estadounidense vuelve a aplacar las críticas que se lanzaron contra su respuesta inicial a la crisis, diciendo que su acción está siendo "apropiada", "proporcional a la dimensión de la catástrofe" y "apreciada".

Washington ha comprometido 350 millones de dólares en ayuda financiera y ha movilizado a su flota naval para asistir en las labores de emergencia. "No hay motivos para sentirse mal", reiteró Powell, mientras aseguró que "desde el primer momento [los países afectados] sabían que estamos comprometidos a ayudarles". "La Cruz Roja pidió ese domingo siete millones de dólares y le dimos cuatro, ése es un buen comienzo", dijo a la vez que relató que "en siete días hemos desplegado un portaaviones, un grupo aeronaval anfibio y hemos donado 350 millones de dólares".

El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene los teléfonos de información 91 379 16 25, 91 379 16 27 y 91 379 16 28. Para donativos, las ONG ofrecen los siguientes números: Cruz Roja 902 22 22 92; Unicef 902 255 505; Médicos Sin Fronteras 902 250 902; Intermón Oxfam 902 330 331; Acción Contra el Hambre 902 100 822; SOS India 902 22 29 29 ; Bomberos Unidos Sin Fronteras 91 467 12 16 y Médicos del Mundo 902 286 286.

- EUROPA CUENTA SUS MUERTOS Y DESAPARECIDOS.

Suecia rebajó ayer un 20% la estimación de desaparecidos como consecuencia del tsunami y situó la cifra en 2.915 personas, según el Ministerios de Asuntos Exteriores. La cifra oficial de suecos fallecidos se rebajó también de 59 a 52, si bien las autoridades de este país advirtieron de que la cifra final será muy superior. Los españoles desaparecidos en la zona siniestrada eran anoche cuatro, después de que se encontraran vivos en un hospital cinco miembros de una misma familia. El Reino Unido cifró ayer en un mínimo de 40 personas los británicos fallecidos.

- INDIGNACIÓN POR LA FALTA DE AYUDA EN ISLAS REMOTAS.

La desolación por la tragedia ha empezado a convertirse en indignación por la falta de ayuda a las víctimas en islas remotas de India como Andamans y Nicobars. Ayer, un trabajador municipal fue agredido en la bahía de Campbell (Nicobars) y la policía tuvo que enviar refuerzos. Más de 400 supervivientes seguían a la intemperie en una colina sin ser rescatados, una semana después de la tragedia.

- UNA NIÑA SALVÓ A 100 TURISTAS AL RECONOCER EL 'TSUNAMI'.

Una niña británica de 10 años salvó a otros 100 turistas del tsunami al advertirles de que una gran ola se estaba acercando a la playa, lo que dio tiempo a desalojarla. Tilly Smith, que pasaba las vacaciones en Phuket (Tailandia) con su familia, reconoció en el agua todas las señales que permitían predecir la inminente llegada del tsunami porque había estudiado el fenómeno en la escuela pocas semanas antes. La playa fue una de las pocas de la isla donde no hubo muertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de enero de 2005

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