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La ley de horarios comerciales saldrá adelante sin ningún cambio, tal como fue aprobada en el Congreso

La ley de horarios comerciales quedó aprobada ayer, pero, por una serie de carambolas políticas, el texto que se publicará en el BOE será el mismo que salió del Congreso. Ayer, durante su tramitación en el Senado, el PSOE perdió de nuevo una votación clave, al ausentarse tres de sus senadores, y de poco le sirvió el pacto que el ministro de Industria, José Montilla, había alcanzado con CiU para introducir una serie de cambios a la normativa. Dicho pacto había logrado desactivar el airado veto anunciado previamente contra la ley por los nacionalistas catalanes. Así, las enmiendas acordadas entre CiU y el Gobierno quedaron rechazadas cuando Izquierda Unida, enfadada con las modificaciones pactadas optó por sumar sus votos a la mayoría conservadora.

Por tanto, al ser rechazadas estas enmiendas CiU acabó votando en contra de la propia ley. La normativa que entrará en vigor permitirá la apertura de establecimientos comerciales, de hasta 150 metros cuadrados de superficie, todos los domingos. Este aspecto había sido particularmente polém ico. La ley de horarios comerciales catalana contemplaba, inicialmente, un tope de 120 metros cuadrados pero, para evitar choques con la ley estatal, este límite se ha suprimido por el categoría de establecimientos de autoservicio.

La ley ya no volverá al Congreso, según los letrados, sino que queda aprobada tal y como salió de allí, puesto que las modificaciones que se intentaron en el Senado finalmente no obtuvieron el respaldo necesario.

Los grandes derrotados son así CiU y BNG, que retiraron su veto pero no ven aprobadas sus enmiendas, que consistían en dar más competencias a las comunidades autónomas para regular los horarios. en sus respectivas zonas de influencia.El pacto que se había alcanzado ayer, en el último día posible, con CiU y BNG, consistía en la aceptación de algunas enmiendas que daban más competencias a las autonomías para poder regular los horarios comerciales de la manera que más convenga a su específico modelo comercial. Tras estas modificaciones, que según Montilla habían servido para "mejorar" la ley, el ministro dijo que se trata de una "ley de mínimos autonomista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2004