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Oposición y sindicatos ven en el gasto por alumno la clave del fracaso escolar

Los estudiantes valencianos están cinco puntos peor que la media

Los estudiantes valencianos están cinco puntos porcentuales por encima de la media española en fracaso escolar. El gasto por alumno, un 11% por debajo. Aunque no es el único factor que influye, PSPV, CCOO y STEPV destacan su peso. Miguel Soler, secretario de educación socialista, apunta también a "cómo se gasta", y al bajo índice de estudios postobligatorios no universitarios en la Comunidad Valenciana.

31 de cada 100 alumnos valencianos no consiguieron el graduado escolar en 2001. Un dato que mejora levemente la situación de 1999, cuando la cifra de fracaso escolar alcanzaba al 32%. La Comunidad Valenciana está cinco puntos por encima de la media española (25,6%), y es la sexta peor autonomía de las 17 en la materia, según revela el estudio presentado el jueves por Álvaro Marchesi, ex secretario de Estado de Educación.

Sindicatos y oposición consideran fundamental el gasto público dedicado a la enseñanza, y destacan que mientras el Producto Interior Bruto per cápita valenciano (14.692 euros) se mantiene cuatro puntos por debajo de la media estatal (15.261), el gasto por alumno en educación (2.656) sólo alcanza el 89% del promedio nacional (2.989).

El secretario de Educación de los socialistas valencianos, Miguel Soler, considera necesario igualmente estudiar "cómo se gasta", y pone el ejemplo de Andalucía. La Junta destina menos que la Generalitat en la materia (2.292 euros por alumno) y sin embargo su tasa de fracaso mejora la valenciana y coincide, con un 25,6%, con la media española. Los dos factores predecibles que más afectan al rendimiento escolar son el entorno socioeconómico y el nivel de formación de los padres. Y es precisamente en los grupos más desfavorecidos donde debe actuarse de forma preferente creando grupos más reducidos y programas de apoyo, con una atención especial, señalan desde CCOO, hacia el colectivo de los inmigrantes.

Soler aboga igualmente por incrementar el gasto en Primaria, "cuando todavía es posible atajar los problemas" en aspectos básicos como la escritura, la lectura o el cálculo, más que en otros tramos en los que sólo puede constatarse el fracaso. Y en todo caso coincide con los sindicatos en que si se quiere alcanzar la media española y europea en la materia, resulta necesario invertir más de lo que lo hacen ellos.

El estudio de Marchesi pone de manifiesto también que el nivel de estudios postobligatorios de los valencianos (34,1 de cada 100 ciudadanos) está cuatro puntos por debajo del promedio nacional, y algo más de 15 respecto a las comunidades autónomas vasca y madrileña. Un déficit que no se traduce en una menor tasa de universitarios. La diferencia reside en el reducido número de jóvenes que optan por cursar el Bachillerato o los módulos de Formación Profesional.

La facilidad para incorporarse al mercado laboral en la Comunidad Valenciana, sobre todo en las comarcas alicantinas que cuentan con industrias como el juguete, el calzado o el textil, es una de las causas, señala Soler. Una falta de cualificación profesional que no invita al optimismo en relación a la mejora de la productividad de estos sectores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004