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Gómez Rufo novela el desconcierto masculino

"El hombre del siglo XX se ha quedado viejo para lo que nos piden las mujeres del XXI", afirma Antonio Gómez Rufo (Madrid, 1954), quien en su nueva novela, Adiós a los hombres (Planeta), ha tratado de reflejar el "desconcierto" masculino ante los cambios sociales y el cambio de papeles que demandan "ternura, sensibilidad y cuidado" donde antes se exigía "seguridad, firmeza, poder y valentía". Esto explica el título del libro, afirma el escritor: un testimonio de época que narra "el punto final del mito de Don Juan".

Soledad e insatisfacción se multiplican en una trama que gira alrededor de un hombre "parapetado en el silencio" (Juan) y tres mujeres que en su vida "representan tres clases distintas de amor", resume el autor. Claudia, la esposa, encarna "el amor como posesión"; Laura, amante vivaz y atractiva que lo deslumbra, es la pasión. El "amor arriesgado e innovador" tendrá, sin embargo, otro rostro: el de Consuelo.

"Todas mis novelas parten de lo que observo. En este caso, relaciones de pareja anticuadas para la evolución vertiginosa de la sociedad", explica Gómez Rufo, para quien la literatura puede ser "una voz de alerta". Reconoce que los varones no han quedado bien parados en su retrato. "Juan es una caricatura de ese hombre desconcertado. Aúna todos los males: es fóbico, tiene miedo a la soledad y muchas veces prefiere la omisión a la acción. Pero tiene una finalidad narrativa: con él quise explicar lo que sienten los hombres y nunca se atreven a decir", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de octubre de 2004