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Montilla presiona al Gobierno catalán para que desvincule el déficit sanitario del Presupuesto

Maragall evita la polémica y anima a los diputados del PSC, ERC e ICV a trabajar juntos

El primer secretario del Partit dels Socialistes (PSC) y ministro de Industria, José Montilla, exigió ayer a la Generalitat y a los grupos del tripartito catalán, del que él es miembro destacado, que desvinculen el déficit sanitario de la negociación para los Presupuestos de 2005. Según Montilla, es "absolutamente inviable" atajar en las cuentas el déficit sanitario, que la Generalitat cifra en un mínimo de 600 millones de euros anuales para Cataluña. Desde Argel, donde se encuentra en viaje oficial, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, evitó alimentar la polémica, pero animó a los diputados del PSC, ERC e ICV a trabajar juntos para defender las prioridades de la Generalitat.

El jueves, el Gobierno catalán y los diputados en el Congreso de todos los grupos que lo apoyan -PSC, ERC e ICV- acordaron defender conjuntamente tres reivindicaciones prioritarias con vistas a los presupuestos del Estado para 2005: atajar el déficit de las comunidades que gestionan la Sanidad -no sólo Cataluña-, reformar la ley de estabilidad presupuestaria y aumentar la inversión del Estado en infraestructuras para Cataluña.

Pero en la nueva Cataluña que dibujó Pasqual Maragall alguien desafina o, en el peor de los casos, canta una canción distinta. Ayer, minutos antes de que Montilla asegurara que el déficit sanitario no debe ser materia de los Presupuestos para 2005, el presidente de la Generalitat manifestaba en Argel: "El Gobierno catalán tiene una idea clara de lo que quiere que los presupuestos digan respecto a Cataluña; así se defenderá por parte de todos los partidos [que lo apoyan] como claramente dijo el conseller en cap, Josep Bargalló, en nombre del Gobierno catalán".

Montilla desvinculó en cambio al PSC de las reivindicaciones acordadas el jueves y se alineó sin asomo de duda con la posición oficial del Gobierno central, del que es miembro: los presupuestos no son el marco adecuado para resolver el déficit de la sanidad -lo es el Consejo de Política Fiscal y Financiera- ni para cambiar la ley de estabilidad.

"Cualquier persona que mínimamente conozca la dimensión de los presupuestos y el techo de gasto autorizado sabe que es sencilla y puramente imposible que la solución al déficit de la sanidad pueda llegar por esta vía", subrayó Montilla. El dirigente socialista encarna como nadie el alambicado juego de equilibrios de los socialistas catalanes ante la nueva e inédita situación política: es al mismo tiempo el primer secretario del mayor partido del Gobierno catalán, el principal referente del PSC en el Congreso y ministro del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Al Ejecutivo de Pasqual Maragall no le ha gustado nada el cambio de guión que ayer dio a conocer Montilla ante los diputados y senadores del PSC. "Los tres partidos que dan su apoyo al Ejecutivo de la Generalitat han decidido privilegiar una serie de temas y ordenar una serie de reivindicaciones que es bueno que los diputados tengan presentes, aunque luego cada uno ponga sus acentos", aseguró un Maragall que en todo momento quiso ser conciliador y huir de la polémica que enfrenta al Gobierno central con el catalán.

Las caras, por la tarde, eran largas en el séquito que acompaña a Maragall en la primera visita que realiza un presidente de la Generalitat a Argelia. En la comitiva figura el consejero de Economía, Antoni Castells, padre de buena parte de las ideas expresadas tras la cumbre parlamentaria del pasado jueves de los diputados que dan apoyo al tripartito, quien no quiso realizar declaraciones. Por tanto, la posición de la Generalitat sigue siendo la de ese encuentro parlamentario cuyas conclusiones ha desautorizado parcialmente Montilla.

Maragall, quizá en previsión de la tormenta, quiso por la mañana armonizar posiciones, pero sin renunciar a una idea que tiene clara: "Es imposible impedir que el Gobierno catalán -o el andaluz- y el español hablen de asuntos como el déficit o la deuda sanitaria". El presidente de la Generalitat agregó: "Aunque lo quieran no podrán evitarlo, porque es imposible imaginar que ese diálogo no exista; nos han elegido para eso, para gobernar, y gobernar es administrar recursos".

Fuentes del PSC minimizaron las discrepancias y aseguraron que tienen que ver más con la forma que con el fondo. Todos coinciden en que las reivindicaciones del tripartito catalán son justas y que el Gobierno central las ve con buenos ojos. La discrepancia es si los Presupuestos son el marco adecuado para resolverlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2004