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LA CULTURA DEL VINO

Vinos de Italia

Italia es el primer productor mundial de vinos y uno de los países donde la cultura del vino tiene una historia milenaria. Sin embargo, el ingente volumen de producción y la infinidad de suelos, variedades y microclimas aptos para cultivar la vid dificultan racionalizar la legislación italiana del vino.

Las veinte regiones administrativas de Italia cuentan con viñedos. Algunos tienen el rango de DOC, mientras que otros producen vino común. Cada región tiene su propia gama de microclimas y suelos, y la naturaleza montañosa de gran parte del país hace que las condiciones puedan variar considerablemente en pocos kilómetros. Por tanto, de nada sirven las generalizaciones sobre las zonas vitícolas.

Con todo, se pueden establecer algunas distinciones, a grandes rasgos, de un extremo a otro del país. El noreste tiene muchos puntos en común con Austria y Suiza y sus blancos frescos y ligeros. El extremo sur, en particular Sicilia, prolonga la tradición mediterránea de los caldos potentes y con alta graduación alcohólica. Entre ambas, muchas regiones, como Toscana o Lacio, ofrecen unas condiciones excelentes para la producción de tintos y blancos.

Los vinos italianos se dividen en vinos de calidad y de mesa, como en el resto de Europa. Los de calidad proceden de zonas reglamentadas, indicada en la etiqueta con la mención Denominazione di origine controllata (DOC). La Denominazione di origine controllata e garantita (DOCG) designa un grado de calidad superior.El vino da tavola es el de mesa, a menudo vino común. Sin embargo, algunos de ellos se producen en zonas DOC sin respetar las reglas de la denominación (por ejemplo, usando cepas o métodos prohibidos por la DOC). Curiosamente, estos caldos destacan entre los más interesantes en el mercado actual y están recibiendo las máximas puntuaciones de la crítica internacional.

Italia cuenta con innumerables cepas autóctonas. La legislación de las DOC enumera más de 400. Entre las más importantes encontramos:

Barbera: Originaria de Piamonte, está muy extendida. Con ella se elaboran varios estilos de tintos.

Malvasía: Familia de cepas de origen muy antiguo generalmente con aromas marcados. Puede dar vinos secos o dulces, oscuros o claros, especialmente en el sur.

Montepulciano: Ofrece tintos vigorosos en Italia central.

Nebbiolo: Reina de las variedades tintas de Piamonte, se le deben los vinos de Barolo y de Barbaresco.

Sangiovese: Cepa tinta de Chianti y de otras zonas de Italia central.

Trebbiano: Uva blanca dominante en el centro y norte.

Por último, habría que citar la primitiva variedad tinta del sur, que se cree que es idéntica a la zinfandel californiana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de junio de 2004