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800 fotografías resumen la biografía creativa de Miquel Barceló

El fotógrafo hispano-francés Jean-Marie del Moral conoció a Miquel Barceló en 1985. Desde entonces y hasta el pasado año ha ido retratando el proceso creativo del artista mallorquín, lo que ha desembocado en una "novela fotográfica" que se entrega al público en dos formatos: un libro, recientemente publicado por La Fábrica, y una exposición, que se inauguró ayer en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).

A través de las 80 fotografías que componen la muestra, seleccionadas entre más de 4.000 imágenes, Del Moral elabora una biografía íntima del artista que ilustra y desentraña su trayectoria vital y creativa. Barceló pintando y dibujando (casi siempre), mezclando colores, desayunando, aplastando un tomate sobre una de sus pinturas, hablando por teléfono con José María Sicilia, tomando apuntes, escribiendo...; Barceló en París, en Barcelona, en Farrutx (Mallorca), en Palma de Mallorca, en Gao (Mali), en Lanzarote...

"Se puede ver a un pintor trabajando pero también se puede notar mi propia historia", comentó el fotógrafo a propósito de esta suerte de "cuaderno de viaje" condensado en las 80 imágenes en blanco y negro y en color, la mayoría de gran formato, que se pueden ver en el IVAM hasta el 21 de marzo. Dentro de la exposición, que viajará posteriormente a Madrid y a Lisboa, también se proyecta el vídeo Les ateliers de Barceló, un diario de viaje de los distintos estudios del artista a través de imágenes en blanco y negro filmadas en una mesa de animación. En este audiovisual se relatan, por ejemplo, las dificultades de Barceló para pintar en África debido a que el fortísimo calor le estropeaba la pintura, por lo que tuvo sobre todo que dibujar. En consecuencia, se conservan centenares de dibujos de sus estancias en Mali.

El choque con Miró

"Sólo me interesaba por el work in progress, es decir, mostrar al pintor trabajando, los objetos que tenía alrededor y el desorden", señaló el fotógrafo, hijo de exiliados españoles. Entrar al estudio de Barceló por primera vez le produjo a Del Moral "un choque semejante" al que sintió cuando visitó el de Miró en 1978: "Me di cuenta de que estaba al frente de un arte muy importante".

El comisario de la exposición, Alberto Anaut, destacó el "ojo extraordinario del fotógrafo en su apuesta personal" por Barceló, cuando "éste empezaba a ser un pintor importante", al mismo tiempo que resaltó su "rigor" y "mirada respetuosa". Igual que se dice que todos los grandes artistas "tienen un buen fotógrafo que les sigue, se puede invertir la frase y decir que todos los buenos fotógrafos al final acaban eligiendo a un artista".

El catálogo de la exposición, coeditado por el IVAM y La Fábrica, es el mismo libro publicado por esta última, con el añadido de un artículo del director del museo, Kosme de Barañano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de enero de 2004