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LA POSGUERRA DE IRAK

Powell propone un plazo de seis meses para aprobar una Constitución de Irak

EE UU responde a las peticiones de Alemania y Francia sobre un calendario de la transición

El jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, propuso ayer un plazo de seis meses para elaborar una Constitución iraquí, lo que podría llevar a la celebración de elecciones en el plazo de un año. El secretario de Estado, que no se comprometió en las fechas, respondía así a las peticiones de Francia y de Alemania para fijar un calendario claro para el traspaso de poderes en Bagdad. Tras unas semanas de intensa actividad diplomática en Nueva York, que se ha saldado con escasos resultados, Washington debería presentar un nuevo borrador de resolución la próxima semana.

"Seis meses parecen ser un buen plazo para redactar una Constitución e impulsar el esfuerzo de los iraquíes hacia la plena recuperación de su autoridad", dijo ayer Powell. Luego se necesitarían "quizás otros seis meses para celebrar elecciones, pero no podemos ser muy precisos". Durante todo el proceso Estados Unidos seguirá al mando. "Estamos dispuestos a quedarnos el tiempo que sea necesario. (...) hasta que los iraquíes elijan un Gobierno representativo que pueda asumir los poderes de la coalición".

Powell no fue muy explícito en los detalles. El plazo de seis meses empezaría "a partir de la creación del grupo constitucional" que nombre el Consejo de Gobierno iraquí. "Éste no es un ultimátum que implique que podrían pasar cosas horribles si no se cumple", matizó el responsable estadounidense.

Hace unos días, Adnan Pachachi, uno de los miembros de la delegación iraquí que viajó hasta Nueva York, fue algo más precavido y avanzó el plazo de siete u ocho meses, hasta mayo, aunque añadió que todo "dependía de las condiciones de seguridad".

La propuesta de Powell parecía ser el último esfuerzo de Estados Unidos por conseguir el apoyo de la comunidad internacional a la ocupación en Irak, tras una semana de infructuosas negociaciones en Nueva York. El secretario de Estado respondía así a las presiones de Francia y de Alemania, aunque ambas capitales han abogado por una transición mucho más rápida.

Desde el llamamiento que el presidente estadounidense, George Bush, lanzó ante la Asamblea General el pasado lunes, EE UU no ha avanzado mucho. "Estamos mejor que a principios de semana, hay cierta convergencia de opiniones, notablemente en torno al calendario, pero estamos lejos de un acuerdo", dijo ayer un diplomático europeo.

Washington tampoco ha hecho grandes concesiones. El plazo de Powell es el que siempre ha esgrimido EE UU y no estará incluido en el segundo borrador de resolución, que probablemente se presentará al Consejo de Seguridad a finales de la semana que viene, para no comprometer excesivamente al administrador civil en Bagdad, Paul Bremer.

El Gobierno estadounidense, volvió a insistir Powell en su reunión de ayer con los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, espera tener el texto aprobado antes de la conferencia de donantes que se celebrará en Madrid a finales de octubre. "Si el Consejo alcanza un consenso, habrá más voluntarios para financiar la reconstrucción de Irak. Si por el contrario la resolución se aprueba con dos o tres abstenciones, notablemente la de Francia, no habrá servido de nada", comentó un diplomático.

En todo caso, Estados Unidos siempre podrá contar con el apoyo incondicional de España. La ministra de Exteriores española, Ana Palacio, aseguró que el plazo propuesto por EE UU "podía hacerse". "Lo que se quiere es tener un consenso amplio sobre una resolución de sustancia", indicó Palacio, "no podemos limitarnos a encontrar un mínimo denominador común".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2003