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LA POSGUERRA DE IRAK

Blair asegura que nunca autorizó que se divulgara la identidad del doctor Kelly

La BBC y Downing Street preparan su estrategia para la investigación del juez Hutton

La prensa británica ha empezado por su cuenta las investigaciones sobre la muerte del científico David Kelly. Adelantando el trabajo del juez lord Brian Hutton, varios diarios responsabilizaban ayer al ministro de Defensa, Geoffrey Hoon, y a Downing Street de la estrategia que acabó delatando a la fuente de la BBC. Tony Blair negó ayer enfáticamente que hubiera autorizado la identificación pública de Kelly, pero no desmintió que pudiera haber participado en la decisión de que, si algún periodista le identificaba, Defensa confirmara que se trataba de David Kelly.

Tanto el Gobierno como la BBC trabajan afanosamente para preparar su defensa en lo que se perfilan como los dos puntos clave de la investigación sobre la muerte de David Kelly, la fuente utilizada por la televisión pública para sostener que el Gobierno británico manipuló los informes del espionaje sobre Irak para hacerlos más sensacionalistas. Las dos grandes incógnitas son cómo y por qué fue identificado Kelly públicamente y qué fue exactamente lo que le dijo al periodista Andrew Gilligan y, en reuniones separadas, a otros dos reporteros de la BBC.

La investigación puede ser catastrófica para las dos instituciones, dada la independencia de lord Hutton, un hombre que a sus 72 años y con la carrera más que culminada no tiene nada que temer si se adentra en el fondo del asunto, caiga quien caiga.

The Times, Financial Times y The Guardian desvelaron la identidad de Kelly el 9 de julio, un día después de que el científico fuera citado en una carta confidencial del ministro Hoon a la BBC. Los tres diarios obtuvieron la confirmación a través de la portavoz del Ministerio de Defensa, que había recibido la instrucción de no dar directamente el nombre pero confirmarlo a los periodistas que preguntaran si la fuente de la BBC era David Kelly.

El Financial Times afirmaba ayer de manera categórica, abriendo el diario, que el ministro "Hoon autorizó la política que llevó a la exposición de Kelly". El diario cita al secretario permanente del Ministerio de Defensa, sir Kevin Tebbit, como "un hombre clave" en el diseño de esa estrategia, que acabó con la delación de la identidad del científico, y afirma que el primer ministro habló dos veces por teléfono con Tebbit desde el avión que le llevaba de Washington a Tokio. Durante ese viaje la policía halló el cadáver de David Kelly, desangrado y con las venas de la muñeca izquierda cortadas.

Pero Financial Times no exonera de responsabilidad al primer ministro, Tony Blair, ni a su director de Comunicaciones, Alastair Campbell, porque asegura que la estrategia aplicada por Defensa fue consultada con Downing Street. Tony Blair no contradijo esa posibilidad en unas declaraciones a la prensa en el vuelo que ayer le llevaba de Shanghai a Hong Kong. "No he autorizado la filtración del nombre de David Kelly", dijo Blair. Pero, preguntado acerca de por qué el Gobierno confirmó su identidad, el primer ministro declaró: "Ése es un asunto completamente distinto una vez que el nombre ha trascendido. La investigación abordará esos asuntos".

Intereses

Esos detalles pueden ser importantes, porque muchos sospechan que el Gobierno estaba interesado en que trascendiera el nombre de Kelly para desacreditar la información de la BBC con el argumento de que el científico ni formaba parte de los servicios secretos ni tuvo relación con los informes de inteligencia citados por la televisión pública.

A partir de los datos divulgados por el periodista Gilligan sobre su fuente, el rastreo de su identidad se reducía a un puñado de personas, pero la prensa sostiene que fueron los detalles complementarios aireados por el portavoz de Downing Street los que facilitaron su identificación.

La BBC afronta el reto de demostrar que David Kelly mintió en el Parlamento cuando dijo que no se reconocía como la fuente principal de Gilligan, porque su información iba mucho más allá de lo que él le dio. El presidente del Consejo de Gobernadores, Gavyn Davies, aseguró ayer a través de una nota que tanto él como los demás gobernadores se enteraron de la identidad de Kelly tras su muerte y que "esa información no obliga a enmendar nuestra unánime declaración del 6 de julio". Y desmiente que se haya convocado una nueva reunión del consejo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de julio de 2003