Entrevista:FRANCISCO MÁRQUEZ VILLANUEVA | Hispanista | 62ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID

"Las expulsiones de judíos y musulmanes nos alejaron de la modernidad europea"

En Al Andalus y los reinos de Castilla y Aragón, cristianos, judíos y musulmanes convivieron durante varios siglos, lo que hizo de la península Ibérica una rareza positiva en la Europa medieval. Luego, los Reyes Católicos, con la expulsión de judíos y musulmanes, impusieron la uniformidad cuando Europa comenzaba a caminar por la senda del pluralismo, lo que hizo que este país siguiera siendo una excepción, sólo que ahora negativa. Es la conclusión a la que ha llegado el sevillano Francisco Márquez Villanueva, uno de los hispanistas más prestigiosos del mundo.

En el marco de la Feria del Libro e invitado por la Fundación Tres Culturas, Márquez Villanueva inauguró ayer en el madrileño Museo de Antropología la exposición sobre el mudejarismo -las actividades literarias y artísticas de los musulmanes que vivían en las ciudades castellanas y aragonesas-, de la que es comisario. Nacido en Sevilla en 1931, discípulo confeso de Américo Castro y Marcel Bataillon, Márquez Villanueva se exilió en Estados Unidos en 1959, porque le ahogaba "la cerrazón de horizontes del franquismo". Comenzó entonces a enseñar en la Universidad de Harvard, donde hoy sigue detentando una cátedra.

"A los Reyes Católicos se les sube a la cabeza la toma de Granada"

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Pregunta. Más de cinco lustros después de la muerte del dictador, la historia de España que se enseña en nuestras escuelas sigue sosteniendo los mitos de la invasión árabe y la Reconquista, niega a los judíos y musulmanes de nuestra Edad Media la condición de españoles, rechaza la existencia pasada y presente de otras identidades nacionales en nuestro suelo... ¿No le parece decepcionante?

Respuesta. Es descorazonador. Y no ocurre sólo en las enseñanzas primaria y secundaria, sino también en la universitaria. Por pereza mental y por la tendencia de un extremado conservadurismo a perpetuarse, se sigue trabajando sobre los paradigmas de Menéndez Pelayo. Sus dos conceptos, un crudo nacionalismo decimonónico y una ortodoxia católica apologética de lo inquisitorial, son aún los oficiales. Y obras como la de Américo Castro son herejías. Ya no hay autos de fe, pero se castiga con el silencio.

P. Usted afirma que no se puede leer nuestra historia con las mismas gafas que la de otros países europeos.

R. Sí, los criterios europeos no han sido los únicos que nos han definido; también hemos tenido una serie de fuerzas internas muy peculiares. La España medieval era para el resto de Europa un país incomprensible. Incluso en las ciudades de sus territorios cristianos se levantaban mezquitas y sinagogas en plena igualdad con las iglesias. Los papas abroncaban a los reyes castellanos por tener a judíos y musulmanes en todas partes, hasta en el Gobierno. Pero, como respondió el rey San Fernando, no tenían alternativa. Era una cuestión de demografía, como ocurría en los territorios musulmanes. Ni los cristianos ni los musulmanes podían hacer viables sus territorios sin contar con las otras comunidades.

P. Y no hubo Reconquista, sino una prolongada guerra civil.

R. Sí, claro. La gran mayoría de los judíos y los musulmanes que vivían en la Península eran autóctonos, sólo que de religión distinta a la cristiana. Así nació lo sefardí, tan español como judío. Fue un fenómeno único, que no existió en otros sitios de Europa, donde los judíos estaban "guetificados" y su vida valía menos que la de un animal. No así en España. Aquí eran ministros, financieros y médicos. Y los mudéjares eran los artesanos, los agricultores y los constructores. En la España medieval, el 90% de la construcción es mudéjar. Pero hemos perdido la mayor parte del legado mudéjar, que fue destruido malévolamente durante los siglos XVI y XVII. Toledo no es ni sombra de lo que fue. Hubo implacable guerra inquisitorial contra todo lo que era hebreo y musulmán.

P. ¿Por qué los Reyes Católicos deciden terminar a partir de 1492 con aquella España tan rara, tan diversa y tan rica?

R. Es la pregunta que me hace todo el mundo: ¿cómo España pasa de ser el país más tolerante en la Edad Media a ser, hasta hace bien poco, el sinónimo de lo inquisitorial? Influyen muchos factores, pero hay uno muy importante. A los Reyes Católicos se les sube a la cabeza la toma de Granada. La expulsión de los judíos fue una decisión tomada en las alturas por poquísima gente. El pueblo no solicitaba esa expulsión, se quedó estupefacto al conocer la orden real. Los Reyes Católicos decidieron que sus territorios ya podían ser europeos como los franceses o italianos. Y se equivocaron. Fueron excesivamente optimistas al pensar que la Península podía vivir sin hebreos y musulmanes. Y se perdió el tren de la modernidad que nacía entonces en Europa. Nos quedamos como un islote ajeno, como un país raro, con autos de fe y corridas de toros.

P. ¿Y por qué seguimos teniendo tanto problemas para escribir correctamente nuestra historia?

R. Porque siguen existiendo poderosos intereses que se resisten a aceptar la pluralidad de nuestra historia y la pluralidad de nuestro presente.

Francisco Márquez Villanueva.
Francisco Márquez Villanueva.LUIS MAGÁN

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 31 de mayo de 2003.

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