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62ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Juan Goytisolo distingue entre "el libro- hamburguesa" y el "texto que perdura"

El escritor vuelve a la feria 27 años después y abre los debates con una brillante conferencia

Durante 27 años, los que median entre 1976 y ayer, Juan Goytisolo no había estado personalmente en ninguna Feria del Libro de Madrid. No es que el autor de Telón de boca sea un enemigo visceral de estos certámenes, es que en ellos se siente "como un extraterrestre", según explicó ayer en una conversación con este periódico. Su visión de la literatura, precisa, no coincide con la competencia de novedades, los masajes al narcisismo de los autores y las firmas estajanovistas. De hecho, dedicó a la diferencia entre "texto literario" y "producto editorial" la conferencia que abre los debates de la feria.

"Una cosa es la actualidad y otra la contemporaneidad", dijo Goytisolo. "La actualidad es lo del día, lo efímero, el hijo de la moda; la contemporaneidad es lo que dura, lo que resiste, lo que circula a través del tiempo". Cervantes, subrayó, es "contemporáneo", como lo es el Lazarillo de Tormes.

Así que, según Goytisolo, el "texto literario" busca la contemporaneidad, mientras que el "producto editorial" está pensado para la actualidad. Este último, dijo, "se consume en el presente, con la misma rapidez que una hamburguesa, y, como ella, termina en sucio monumento". Por el contrario, el "texto literario" se "ancla bien en el pasado para proyectarse sobre el futuro". Pero el escritor español residente en Marraquech no es un fundamentalista del "texto literario", como no lo es de ninguna otra cosa. A él, señaló, le parece muy bien que las editoriales publiquen libros de éxito tan instantáneo como fugaz, siempre y cuando con los fondos así conseguidos osen publicar también a autores que no escriben pensando en la fama y el dinero.

Lo que Goytisolo quiso subrayar ayer es que "hay quienes escriben para ser vendidos y quienes escriben para ser leídos". Fue curioso -"irónico"- que hiciera esas reflexiones rodeado del océano de novedades comerciales de la Feria del Libro. Para ilustrar sus opiniones, el escritor contó que uno de los libros que más le ha impresionado últimamente, hasta el punto de releerlo apenas terminado, ha sido la novela Nembrot, del gallego José María Pérez Alvárez, una historia de amor entre dos hombres que no ha tenido mayor éxito de ventas.

Si pese a su recelo por premios, ferias, homenajes y dedicatorias de calles y plazas, Goytisolo estuvo en el Retiro fue por "un deber elemental de educación". Había sido invitado por la sevillana Fundación Tres Culturas y "no podía responder en este caso con una negativa". Este organismo, en concierto con la Feria de Libro, ha instalado en el Retiro el Pabellón de las Tres Culturas, en el que ayer por la tarde la conferencia de Goytisolo inauguró una exposición sobre la plaza Xemaá-el-Fná, de Marraquech. Goytisolo vive en Marraquech desde hace años y es uno de los mayores propagandistas de la extraordinaria riqueza cultural de Xemaá-el-Fná, y en especial su tradición de literatura oral.

Recién llegado de la capital del sur marroquí, Goytisolo comentó que "la única cosa positiva" de los recientes atentados terroristas de Casablanca es que, por razones de seguridad, Xemaá-el-Fná ha sido cerrada al tráfico. El escritor expresó su convicción de que "no fue una casualidad el que la Casa de España en Casablanca fuera uno de los objetivos terroristas" -en alusión a la participación del Gobierno español en la guerra de Irak-.

Goytisolo, que siempre ha reivindicado el fecundo mestizaje de la España de las Tres Culturas -"hay que sumar y no restar, y la fuerza de una cultura es su capacidad para asimilar otras culturas", afirma-, habló de los problemas del momento por la mañana, en el Círculo de Bellas Artes, al presentar su último libro, España y sus Ejidos, una recopilación de los artículos que ha escrito en las últimas cuatro décadas sobre los fenómenos migratorios.

Desde finales de los cincuenta a comienzos de los setenta, cuando vivía en París, Goytisolo escribió sobre los españoles que emigraban a Francia, Alemania, Bélgica y Suiza. A partir de los noventa lo ha hecho sobre los magrebíes que emigran a España. Su conclusión dolorida es que "todos somos, conforme a los vaivenes y vuelcos de la historia, los maketos, charnegos, moros o bougnouls de alguien".

España y sus Ejidos, según José María Ridao, uno de sus presentadores, "muestra una metamorfosis, el cómo España pasó de ser productor de emigrantes a receptor, y también un desengaño, el de cómo el haber sido país de emigrantes no nos ha ayudado a acoger generosamente a los trabajadores extranjeros". Por su parte, Fanny Rubio situó a Goytisolo en "la tradición literaria del dolor que produce España y que incluye a Feijoo, Blanco White, Larra, Azaña y Américo Castro".

De Azaña habló ayer mucho Goytisolo. Está escribiendo un ensayo sobre la dimensión literaria del que fue presidente de la II República. "Azaña fue el primero que distinguió entre actualidad y contemporaneidad, hablando, precisamente, del Quijote, ese pozo artesiano que llega a nosotros a través del tiempo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de mayo de 2003