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LA POSGUERRA DE IRAK | Los planes de Estados Unidos

El Pentágono divide Irak en tres zonas

EE UU, Reino Unido y Polonia serán los responsables; España dependerá de los británicos en el sur

Washington
Estados Unidos, a través del plan elaborado por el Pentágono, persigue un doble objetivo en la reconstrucción de Irak: reducir en los próximos seis meses su contingente a unos 30.000 soldados y asegurarse la ayuda militar de los países aliados. La división del país en tres zonas, al mando de estadounidenses, británicos y polacos, será confirmada este mes en sendas reuniones en Londres y Varsovia. España, que se destacó por su apoyo diplomático a la estrategia de EE UU contra Sadam Husein, enviará tropas a la zona sur bajo mando británico junto a Italia. Todos los sectores dependerán del mando del general estadounidense Tommy Franks. Francia, Alemania y Rusia no cuentan para el Pentágono.

El Pentágono, ansioso por reducir al mínimo su actual presencia militar en Irak -135.000 soldados-, ha diseñado un reparto del país en tres zonas que serán controladas por una fuerza internacional de estabilización. Seis países han ofrecido soldados para la misión, entre ellos España. Estados Unidos quiere limitar su participación al control militar de Bagdad, para lo que prevé una fuerza de entre 20.000 y 30.000 soldados. El diseño del despliegue apenas deja sitio para la Naciones Unidas, aunque la OTAN podría incorporarse: "Se trata de una idea que merece ser explorada", dijo ayer un portavoz de la Alianza desde Bruselas.

Francia, Alemania y Rusia no participarán en castigo por su oposición a la guerra

El diseño inicial del plan quedó pactado en una conferencia convocada discretamente en Londres por el ministro británico de Exteriores, Geoff Hoon. Antes de fin de mes quedará establecida la división final del territorio y la aportación de cada uno. Dieciséis países participaron en ese encuentro: EE UU, Reino Unido, Polonia, Bulgaria, Rumania, Filipinas, Qatar, Australia, Corea del Sur, Hungría, República Checa, Eslovenia, Eslovaquia, Letonia, Lituania y Estonia.

Francia, Alemania y Rusia no recibieron invitación alguna para participar en el encuentro en castigo a su oposición a la guerra y como demostración de la negativa de Washington a que participen en la reconstrucción de Irak.

Según el plan actual, pendiente de retoques finales, Irak quedará dividido en tres sectores. El primero sólo incluirá Bagdad y sus aledaños y dependerá exclusivamente de soldados estadounidenses. El segundo territorio comprenderá la zona sur y estará bajo mando británico -que tiene desplegados 23.000 soldados en la actualidad- y con sede en Basora. El tercer sector, al mando de tropas polacas, controlará la seguridad en el resto del país. Es un premio a este país por su contribución con dos centenares de soldados a la guerra. Polonia participará en la nueva misión con al menos 1.500 soldados. En cada sector serán necesarios entre 20.000 y 30.000 soldados.

Según The New York Times, los soldados que ha ofrecido España se unirán a los británicos en el sector sur, que también contará con efectivos italianos.

Otros cuatro países han ofrecido soldados a la coalición estadounidense y británica: Ucrania, Dinamarca, Holanda y Bulgaria. Otros cinco -Filipinas, Qatar, Australia, Corea del Sur y Albania- planean colaborar de algún modo en la fuerza de estabilización, quizá con el envío de ingenieros militares.

El propósito de Estados Unidos es que el despliegue multinacional permita una disminución rápida de su presencia en ese país, para limitarla únicamente al control de la seguridad en la capital y a posibles operaciones militares contra bolsas de resistencia a la ocupación. Las estimaciones más optimistas del Pentágono confían en reducir su presencia a 30.000 soldados dentro de seis meses. "Cuantos más países participen, menos soldados estadounidenses harán falta", dijo el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, después de estudiar el plan en Londres junto al primer ministro Tony Blair.

Estados Unidos ha dejado claro que esa fuerza de estabilización, aunque se reparta el control del país en tres sectores, estará al mando del general Tommy Franks, que ha dirigido con éxito las campañas militares contra Irak y Afganistán.

Aunque no existe un calendario concreto para el despliegue internacional, fuentes militares estadounidenses hablan de ponerlo en marcha "tan pronto como sea posible". Se han convocado dos reuniones de trabajo de los países participantes para el 7 y el 22 de mayo; la primera en Londres y la segunda en Varsovia. El despliegue puede comenzar inmediatamente después de esas reuniones. Al mismo tiempo, Washington y Londres preparan una propuesta de resolución en Naciones Unidas que limita al mínimo la participación de ese organismo en la reconstrucción de Irak. El borrador aparta a la ONU de cualquier tarea de seguridad y el establecimiento de la paz y relega su intervención a tareas estrictamente humanitarias.

[La ONU anunció ayer que ya ha establecido una misión permanente de 25 personas en Basora para tareas humanitarias, informó France Presse. Por otro lado, el recién nombrado jefe de policía interino de Bagdad, Zuhir al Naimi, presentó ayer su dimisión en lo que parece un revés para las fuerzas que tratan de reinstaurar el orden. La razón oficial es que Al Naimi desea dar paso a un hombre más joven. Las autoridades norteamericanas anunciaron ayer el nombramiento de Thamer Ghadhbane, ex director de Planificación, al frente del sector petrolero, bajo supervisión de un consejo dirigido por un estadounidense.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de mayo de 2003