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AMENAZA DE GUERRA | El conflicto vuelve al Congreso

La oposición exige a Aznar que se atreva a un debate sobre Irak con réplicas y resoluciones

El PP acusa a Rodríguez Zapatero de manipular los sentimientos pacifistas de los ciudadanos

Tras las multitudinarias manifestaciones contra la guerra del fin de semana, la oposición exigirá hoy en el Congreso al presidente José María Aznar que abandone su política "belicista". Los grupos exigirán que en el pleno de esta tarde, en el que Aznar informará del Consejo Europeo de ayer, haya verdadero debate, con derecho a segunda réplica para la oposición. El PP acusó ayer al líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, de "manipular" los sentimientos pacificistas de los ciudadanos. El ministro Josep Piqué admitió que este conflicto puede suponer un "desgaste electoral importante" para su partido.

La izquierda parlamentaria se siente hoy con más argumentos para "exigir" al presidente del Gobierno que celebre "un debate de verdad". Esta tarde, como hace dos semanas, el jefe del Ejecutivo tendrá tiempo ilimitado para informar sobre la cumbre de la Unión Europea. A su intervención seguirá la de los portavoces de la oposición, por tiempo de 15 minutos cada uno, a quienes contestará Aznar, que cerrará el debate sin posibilidad de que le repliquen.

Todos los grupos parlamentarios, salvo el popular, negociarán esta mañana un texto en el que reclamarán un debate completo; es decir, con réplicas, resoluciones y votaciones. El Partido Popular defenderá el mismo formato del debate anterior, amparándose en que es el que corresponde tradicionalmente a las comparecencias posteriores a las cumbres europeas.

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, exigirán al Gobierno que "cambie radicalmente su posición sobre la guerra, se separe de las posiciones belicistas y trabaje por la paz".

La Ejecutiva Federal del PSOE analizó ayer la apabullante protesta contra la guerra en Irak del pasado fin de semana. Rodríguez Zapatero elogió el "civismo y responsabilidad" de los ciudadanos españoles.

"Aznar debe decirle a George Bush el próximo sábado en su rancho de Tejas lo que piensan los españoles y que su posición es minoritaria en España", proclamó. "Aznar se ha divorciado de los españoles y lleva mucho tiempo gobernando contra ellos". El presidente del Gobierno debe cambiar de inmediato "y trabajar por la paz".

La voz de los ciudadanos

Rodríguez Zapatero aclaró que entre sus planes de ofensiva parlamentaria para que el Gobierno cambie de posición no figura la presentación de una moción de censura. "Los ciudadanos quieren parar la guerra y no otras cosas", respondió el secretario general del PSOE. "Nuestra obligación es llevar al Parlamento la voz de los ciudadanos y es un insulto y una falta de respeto a ellos decir que la opinión pública se deja manipular y que nosotros, los socialistas, lo pretendíamos: la sociedad es libre y madura".

El Partido Popular respondió a las manifestaciones contra la guerra atacando a Zapatero. En su afán por descalificarlo, dirigentes del PP llegaron a comparar al líder del PSOE con Sadam Hussein, alegando que el dictador iraquí interpreta la protesta mundial contra la guerra como un apoyo a su régimen y Zapatero "intenta instrumentalizar las manifestaciones y convertirlas en una protesta contra el Gobierno".

Los portavoces oficiales del PP intentaron presentar la enorme movilización en las calles como muestra de una sentimiento contrario a la guerra, despojándola de toda crítica al alineamiento de José María Aznar con el presidente estadounidense, George W. Bush.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003