Aznar afirma que la "hucha" de las pensiones evita que el PSOE pueda "meter la mano"

El jefe del Ejecutivo mantiene que el Gobierno socialista dejó quebrada la Seguridad Social

Varios centenares de pensionistas afines al Partido Popular reunidos en un céntrico hotel madrileño escucharon ayer al presidente del Gobierno, José María Aznar, la siguiente argumentación. Acaba de aprobar el anteproyecto de ley del Fondo de Reserva de las pensiones para que haya "una hucha", porque es necesario que "una ley garantice que nadie va a romper la hucha y va a meter la mano". ¿Quién podría hacerlo? Los socialistas, según Aznar, si "dentro de muchos, muchos años, vuelven al Gobierno", pues ellos "dejaron quebrada la Seguridad Social".

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El Consejo de Ministros aprobó el viernes el anteproyecto de ley del Fondo de Reserva de las Pensiones. Este fondo fue creado hace tres años por acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos, y la norma que el Ejecutivo acaba de remitir al Consejo Económico y Social pretende darle garantía jurídica y regular su composición, control y dotación presupuestaria anual.

Aznar presentó ayer ese fondo de reserva como un compromiso personal para que nadie "meta la mano en la hucha de los pensionistas". Si hace una semana, en Santiago de Compostela, conminó a los suyos a "salir a la calle" y defender "sin vergüenza" la política del Gobierno, ayer dio un ejemplo práctico. Salió de La Moncloa a la calle, llegó al mismo hotel en el que hace dos semanas su esposa anunció que competirá por una concejalía en Madrid y encadenó varias afirmaciones polémicas.

Dijo que el Gobierno de Felipe González le entregó la Seguridad Social quebrada, y que él tuvo que "pedir un crédito a la banca privada de más de 500.000 millones de pesetas para poder pagar las pensiones". Insistió en que "los 8,4 millones de pensionistas españoles deben saber que en junio de 1996 la Seguridad Social estaba quebrada". Y apostilló que "quienes dejaron esa herencia, todavía dicen que los del PP son antisociales".

Aseguró a renglón seguido que los socialistas, cuando estaban en el poder, pronosticaron que si el PP llegaba al Gobierno "quitaría 8.000 pesetas a cada pensionista". Y eso, enfatizó, "lo decían los que habían colocado a España en el 24% de paro, los que habían dejado quebrada la Seguridad Social y no habían dado una oportunidad de trabajo nunca a 1,2 millones de jóvenes que no sabían lo que era tener una oportunidad de empleo. Ése era su bienestar social". Después llegó el PP y, según Aznar, "porque es antisocial ha saneado, mejorado y garantizado las pensiones. ¡Porque si fuera social esto ya no sé lo que sería!".

Por si faltaba algún ejemplo de cómo debe defenderse "sin vergüenza" la política del PP, el secretario general del partido, Javier Arenas, exclamó: "No hemos cometido nunca la indignidad de decirle a una persona mayor: 'A cambio de tu voto, me comprometo a mantener tu pensión". Eso, según Arenas, lo hicieron los socialistas.

Lo de ayer era otra cosa. Se trataba de hablar de la "hucha" y de cómo "garantizar por ley" que nadie, ni siquiera el PSOE, va a poder "romperla nunca".

José María Aznar, en un momento del acto en el que participó ayer en Madrid.
José María Aznar, en un momento del acto en el que participó ayer en Madrid.LUIS MAGÁN

Pimentel se cae de la lista

Más de 12 meses viéndole cada viernes en la mesa del Consejo de Ministros y se le ha olvidado totalmente. Manuel Pimentel, el ministro más joven que nombró José María Aznar, el que le comunicó su dimisión (tres meses antes de las elecciones de 2000) a la vez que a la prensa, se convirtió ayer en el ministro evanescente. Aznar lamentó que, por el mal tiempo, el ex ministro Juan Carlos Aparicio no pudiera ayer desplazarse de Burgos a Madrid al acto del PP con pensionistas. "Yo tenía mucho interés en ver juntos a los tres ministros de Trabajo que he tenido". Para que no hubiera dudas, los nombró: "Juan Carlos Aparicio, un buen ministro de Trabajo y el próximo alcalde de Burgos, Javier Arenas y Eduardo Zaplana".Incluso aclaró por qué quería reunirlos a todos: "Quería ver quién de los tres estaba más joven". Ahí le traicionó el inconsciente. Porque si de lo que se trataba era de ver al más joven, ése es Pimentel. Tiene 40 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 01 de febrero de 2003.

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