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Reportaje:LA RUTA DEL VINO

Las crianzas de un cosechero

Luis Cañas, que empezó vendiendo vino de año, se sitúa en la vanguardia de los nuevos caldos

Con Luis Cañas ocurre como con ese vecino de toda la vida a quien, de repente, se le descubre como primer violinista de una orquesta sinfónica, algo que ya conocía, por cierto, toda la ciudad. Luis Cañas tiene fama en el País Vasco por su popular vino de año, que inundó a principios de los setenta los bares de Bilbao, Vitoria y San Sebastián. Pero la realidad actual es mucho más compleja y el vino de cosechero ocupa un lugar secundario.

Se podría decir que lo que le dio fama hace 30 años es sólo la punta del iceberg de una bodega reconocida, sobre todo fuera de casa, por su capacidad de estar en la vanguardia de la Rioja alavesa. Lo mismo que en 1970 Luis Cañas fue uno de los primeros que embotelló el vino de cosechero, que hasta entonces se vendía a granel en su mayor parte, su hijo Juan Luis comenzó en 1989 un trabajo renovador en la crianza.

El interés por elaborar caldos con personalidad, con nuevas cualidades que completasen las clásicas del Rioja, necesitaba de una nueva bodega. Se inauguó en 1994, y ahí, desde esa colina que domina Villabuena, se empezaron a fraguar los nuevos vinos como el Amaren, el Reserva Selección de la Familia o el recientemente creado Tres Racimos.

Para sacar adelante estos vinos selectos es imprescindible la labor del enólogo Fidel Fernández, pero Juan Luis Cañas no olvida nunca que el vino comienza en la uva. Esta premisa respalda el trabajo que lleva a cabo en sus 24 hectáreas propias y en las 230 de los proveedores, repartidas en 815 fincas. Una labor minuciosa para controlar la poda, los abonados, el tratamiento fitosanitario, los injertos, las podas en verde, etc, como bien reflejan los cuadernos de campo.

Estas anotaciones rigurosas confirman el seguimiento que se hace a las viñas, que tienen continuos muestreos desde el mes de septiembre, con el fin de destinar casi cada racimo a la elaboración correspondiente. Así, hay viñas que se dejan para el vino de año; otras para crianzas y reservas; las hay que se guardan para el Gran Reserva y el Amaren; y por último, las que se reservan para el Tres Racimos.

La vendimia de los frutos con los que se elabora este último es la más compleja. Son viñedos antiguos, con más de 60 años (sean o no de la bodega), cuyas uvas las recogen dos equipos específicos de vendimiadores. Uno coge las cepas con tres o menos racimos; el otro, el resto. Cada cosecha se destina luego a la elaboración de los vinos respectivos.

Durante la vendimia de 2001 (no hay datos de la de 2002) se elaboraron de este modo varios vinos. Por ejemplo el viñedo El Pomal, de 96 años de edad, o el Regollar, con 102 años. Y ya el citado Tres Racimos, con uvas procedentes de 17 fincas diferentes, con un rendimiento medio de 1.800 kilos por hectárea (la producción media en Rioja está en 6.000 kgs./Ha.).

Y no hay que olvidar los trabajos de investigación con las variedades de graciano, merlot y cabernet sauvignon, paralelos a los que se llevan en el campo de las barricas o en el de las ventas, donde Luis Cañas ha sido pionero la venta por Internet desde su página www.luiscanas.com. Ante esto, sólo cabe seguir esperando nuevas sorpresas de esta bodega de Villabuena.

- Dirección: Carretera Samaniego, 10. Visitas: previa cita telefónica (945 623373). Viñedo: 24 hectáreas propias y 230 controladas de tempranillo (85%), viura (10%), garnacha, mazuelo, graciano (5%). Vende vino en bodega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de enero de 2003