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Fotonoticia:Consecuencias políticas | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

La afición del Celta de Vigo se viste de negro y corea "dimisión"

Culpado muchas veces de anestésico social, el fútbol se mostró esta vez solidario y reivindicativo. El cóctel de indignación y tristeza que asola estos días Vigo se trasladó a Balaídos, el estadio del Celta, adonde la afición acudió vestida mayoritariamente de negro y coreó a gritos la palabra "dimisión".

El perfil político de consignas y pancartas contrastó con el aséptico contenido del manifiesto del consejo de Administración, presidido por el ex cargo electo del PP Horacio Gómez y que leyó el periodista de Antena 3 Liborio García, que concentró sus iras en la proliferación de "barcos piratas".

Salieron juntos los jugadores del Celta y del Alavés con una gran pancarta con la inscripción "Todos con el mar", que se leía también en sus camisetas. Por la deficiente megafonía del estadio vigués, al que acudieron unos 17.000 aficionados, se leyó a continuación el manifiesto, un canto a la solidaridad de los gallegos frente a la catástrofe y un reconocimiento a quienes se han puesto a limpiar el chapapote de las costas, pero sin la menor alusión a la cuestionada actuación de los gobiernos central y gallego en la crisis del Prestige. Todavía no había concluido el comunicado con un "todos con el mar" cuando, de forma espontánea, las gradas comenzaron a gritar "dimisión".

Las canciones de la hinchada se repitieron a lo largo del partido y, a su término, acompañaron a los futbolistas en su camino a los vestuarios. Entre un cántico de "dimisión" y el siguiente, siempre atronadores, se fueron improvisando otros. "El del bigote, que limpie el chapapote" fue de los que consiguió más éxito. Triunfó también el "Fraga vete ya".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de diciembre de 2002