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Reportaje:LA RUTA DEL VINO

Bodega hecha a sí misma

Alzania, en Los Arcos, presenta este otoño su primer vino, un tinto que ha recibido los mejores elogios

José Manuel Echeverría tenía 28 años cuando puso la primera piedra de su bodega. Y la segunda, y la tercera, desde los cimientos a la cubierta, hasta terminar él mismo, en compañía de un familiar, la sede de Bodegas y Viñedos Alzania. El edificio responde a los ideales de bodega clásica. Y allí, tres años después, este otoño ha visto cómo se convertía en realidad su sueño y el de su esposa, María Sáenz-Olazabal: ofrecer al público su propio vino, 25.000 botellas de un tinto que rompe no sólo con la tradición navarra, sino que ya está considerado como uno de los vinos más interesantes del momento.

En este caso, se cumple el tópico de bodeguero hecho a sí mismo: José Manuel Echeverría procede una familia de agricultores de Arroniz (Navarra). Este origen le ha dado la sabiduría práctica con la que ha completado los estudios de Ingeniería Técnica Agrícola y de Licenciatura en Enología. Una combinación ideal como la que mantiene con su mujer, natural de San Asensio (La Rioja) y también enóloga.

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Ambos han trabajado para otras bodegas desde que acabaron sus estudios. "Pero siempre estaba en nuestras mentes desarrollar un proyecto propio donde poder elaborar vinos tintos de alta gama", recuerda el responsable de Alzania. Eso sí, sin olvidar la tierra natal, ya que la bodega está situada a la salida de Los Arcos, en dirección a Pamplona, y se nutre de uvas seleccionadas de los mejores viñedos de la comarca de Tierra Estella.

La presencia de Navarra es visible en toda la bodega. Desde el propio nombre, tomado del río que cruza Alsasua; vigas de roble procedentes de la Colegiata de Roncesvalles y grandes traviesas de pino del valle del Roncal; puertas de Etxarri-Aranaz, forjados de Urbiola... Pero el aprecio por los materiales navarros tiene un límite: las barricas donde envejece el vino proceden en un 70% de robles franceses, un 20% de americanos y un 10% de rusos.

La variedad en la tonelería va mucho más allá que el origen de las duelas: Echeverría juega también con los tostados del interior de la barrica, con lo que consigue una variedad de aromas que se pueden rastrear en la cata. Sin olvidar la voluntad de Bodegas Alzania de que en sus vinos dominen los aromas de la fruta sobre la madera.

Si hay esa meticulosidad en las barricas, no es menor el seguimiento que se hace de la uva desde que el racimo sale en la cepa hasta que llega a la bodega y fermenta. "El vino está en la uva" es una frase frecuente entre los elaboradores más reconocidos. También es la máxima de esta pareja de enólogos que cuenta con ocho hectáreas de viñedo propio. Pero el seguimiento de la uva, con selección en la propia viña, también se lleva a cabo en las fincas de los proveedores.

De este modo, cuando los tractores llegan a la bodega, la uva puede pasar directamente a los depósitos, ubicados en una amplia nave, donde conviven el acero inoxidable con el roble de las tinas en las que fermenta la selección especial de Alzania. Aquí, la pulcritud es la máxima, caractéristica que se mantiene hasta que se embotella el vino y viaja a las mejores vinotecas del mundo.

Dirección: Cardiel, 1. Los Arcos (Navarra). Visitas: previa cita en el teléfono 607214279. Viñedo: ocho hectáreas de tempranillo y cabernet sauvignon. Vende vino en bodega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de noviembre de 2002