Embriones no viables como fuente alternativa

Las quimeras embrionarias podrían proporcionar material celular sin problemas éticos

Investigadores de una clínica de fertilidad de Nueva Jersey están proponiendo una nueva forma de obtener células madre embrionarias: mezclando embriones fabricados en la clínica para las parejas estériles, pero que resultan ser tan defectuosos que ordinariamente serían descartados. En teoría, las células madre pueden convertirse en cualquiera de los tejidos del cuerpo, por lo que en opinión de muchos servirán para sustituir a las células que mueren debido a enfermedades como el Parkinson y la diabetes. Pero hace falta seguir trabajando mucho, y muchos científicos afirman que necesitan urgentemente células madre para investigación, y dinero para financiarla.

Los investigadores informan de que algunas mezclas de embriones forman una especie de embrión híbrido, o quimera, que se desarrolló lo suficiente como para que hubiese células madre presentes. La destrucción de estos embriones quiméricos para conseguir células madre quizá no fuese objetable para quienes se oponen a la mayoría de las investigaciones en células madre, han dicho los investigadores, ya que las quimeras se crearon a partir de embriones 'prácticamente sin posibilidades' de convertirse en un ser humano.

Las quimeras se crean a partir de embriones sin posibilidades de convertirse en un ser

Los investigadores, Mina Alikani y Oteen M. Willadsen, del Instituto para la Medicina y la Ciencia Reproductivas de St. Barnabas, en West Orange (EE UU), no han intentado aún extraer células madre normales de los embriones quiméricos. Afirman que cada clínica de fertilidad descarta grandes cantidades de embriones porque parecen tan anormales que sería improbable que sobreviviesen al ser transferidos al útero de una mujer. En St. Barnabas se descarta hasta el 60% de los embriones producidos, por sus anomalías.

En su artículo, publicado en el último número de la revista electrónica Reproductive Biomedicine, informan de que utilizaron 107 de esos embriones defectuosos y extrajeron de ellos 247 células, combinándolas para fabricar 36 embriones quiméricos. Cultivaron los embriones en óvulos humanos que habían sido vaciados, dejando sólo una resistente capa externa.

Un tercio de los embriones quiméricos sobrevivió por espacio de cinco o seis días, formando una estructura de aspecto normal para esa fase de desarrollo: una esfera hueca con un conjunto de células en su interior. Ese conjunto, la masa de células interna, consta generalmente de células madre que se pueden aislar y cultivar.

Alikani señaló que se consideraba que sus embriones no se desarrollarían. 'O bien carecen de células normales o tienen muy pocas', ha dicho. 'A menudo, las células pierden su integridad'. Y por tanto, añade, 'los embriones que se descartan prácticamente no tienen posibilidades de convertirse en niños'.

Según una directiva del presidente Bush, la financiación federal para la investigación en células madre embrionarias se limita a las líneas celulares que hayan sido creadas antes de las nueve de la noche del 9 de agosto de 2001. Pero Alikani afirma que la objeción a la creación de nuevas células madre humanas gira en torno al hecho de que deriven de embriones que habrían podido convertirse en niños si fuesen implantados en el útero de una mujer. 'Esperamos comenzar un debate sobre si este trabajo se podría financiar', ha dicho Alikani.

Los investigadores de St. Barnabas han hecho una prueba preliminar para comprobar si los embriones quiméricos contenían células normales, planteando la cuestión más fundamental: ¿tenían un número correcto de cromosomas? Entre el 50% y el 90% de las células, sí.

Gail Martin, que investiga células madre en la Universidad de California de San Francisco, ha dicho que el trabajo es 'muy bueno' y añade: 'Presentan un argumento muy convincente de que dichas células podrían utilizarse para obtener líneas de células madre sin necesidad de crear nuevos embriones para tal propósito'. Otros han expresado una cautelosa fascinación por el trabajo.

'Es una idea interesante que puede tener mérito', ha dicho Richard Rawlins, director de laboratorio de los Rush Centres for Advanced Reproductive Care, Chicago. Pero él y otros afirman que es imposible estar seguro de que embriones aparentemente defectuosos nunca podrían convertirse en niños normales si se implantasen.

'He visto nacer muchos niños a partir de embriones con muy mal aspecto, que se transfirieron simplemente porque no había nada más que ofrecerles a las pacientes', ha dicho Rawlins. Ante las críticas, Alikani ha respondido que tales embriones 'nunca serían transferidos, porque son quiméricos'. 'Y, por definición', explica, 'son anormales'.

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