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Los radicales palestinos rompen un mes de silencio con un nuevo ataque suicida en Israel

Dos muertos en el atentado terrorista contra una parada de autobús en Galilea

Tras un mes y medio de silencio, radicales palestinos reanudaron ayer los ataques suicidas contra Israel; un hombre bomba se inmoló en una parada de autobús, en la región de la Galilea, provocando la muerte de un policía e hiriendo a otros dos civiles. El Gobierno de Ariel Sharon responsabilizó a la Autoridad Nacional Palestina del ataque, al tiempo que reforzaba el toque de queda sobre Ramala y el cerco al cuartel en el que se encuentra recluido el presidente Arafat.

Um El Fahem, la capital de los árabes israelíes se convirtió ayer en escenario de un nuevo ataque suicida. El atentado se produjo en las cercanías de una parada de autobuses, cuando un vehículo de la policía trataba de identificar e interrogar a un joven palestino de quien se sospechaba que pudiera estar tramando un atentado contra un vehículo de transporte público. Mientras la policía interrogaban al sospechoso, el muchacho, nervioso, accionó el explosivo haciendo estallar su cuerpo y provocando heridas graves al policía que le estaba interrogando. El agente fallecería horas mas tarde en el hospital cercano de Afula. Al menos otros dos civiles resultaron heridos por el atentado.

'Nosotros estábamos en un restaurante a poco menos de 20 metros. De pronto escuchamos una gran explosión. El suelo se levantó. Entonces vimos un coche de la policía que había sido alcanzado por el estallido. Un policía resultó herido y otro tipo también', aseguraba a la radio Mohamed Agbarria, uno de los testigos del ataque.

Este atentado suicida es el primero en Israel, desde el pasado 4 de agosto, en el que un hombre bomba se inmoló en el interior de un autobús en una zona cercana, ocasionando nueve muertos. La presión de la comunidad internacional, las represalias israelíes y las críticas surgidas en el seno de la clase política palestina obligaron a los radicales a reconsiderar su estrategia terrorista, cristalizando así un mes y medio de tregua.

El ataque suicida de ayer coincidió con la reactivación de las actividades de las milicias de los Mártires de Al Aqsa, vinculadas al partido gubernamental de Al Fatah, uno de cuyos militantes disparó contra un vehículo, cuando circulaba en una carretera en el término de Yenín, cerca del asentamiento de Mevo Dotam. Estos disparos provocaron la muerte de un palestino, Ahsral al Auna, de 28 años, supuesto colaborador de los servicios secretos israelíes, y heridas a un trabajador rumano.

'La Autoridad Palestina mira hacia otro lado, mientras los terroristas operan desde su territorio, lanzando ataques contra israelíes inocentes. La Autoridad Palestina no esta haciendo ningún esfuerzo para impedir los ataques de los terroristas, que se encuentran en su patio trasero', aseguraba ayer un portavoz del Gobierno de Sharon. El doble atentado de ayer supone el fin del proceso de pacificación iniciado semanas atrás con la mediación de la UE, que debía permitir el repliegue de las tropas israelíes de los territorios autónomos, empezando por Belén y Gaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de septiembre de 2002