Crítica:Jané Ventura Margalló 2000 | HISTORIAS DEL COMER
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Carácter mediterráneo

La familia Jané Ventura nos vuelve a sorprender con otro vino de reciente aparición en el mercado, el Jané Ventura Margalló 2000.

Si su cabernet sauvignon nos deleitó y con el Ull de Llebre (tempranillo) nos sorprendió viendo las posibilidades, todavía por descubrir, de esta casta del Penedès, su nueva creación a partir del mencionado Ull de Llebre y Merlot, seguro que hace las delicias de los amantes del vino.

Margalló es el nombre de una planta (palmito) propia del litoral mediterráneo, concretamente su hábitat se adapta perfectamente a la dureza de los suelos pobres y rocosos de la zona: Baix Penedès y Garraf. Esta planta refleja perfectamente la personalidad de este vino y del terreno donde nace. Es un vino mediterráneo, concentrado y con mucho carácter, a causa de la dureza del terreno, expresivo, elegante y complejo, debido a buenísimas condiciones climatológicas de la zona y por la poca producción de los viñedos de donde viene. Un vino mediterráneo, autóctono y rústico, siempre estará elaborado básicamente con variedades autóctonas (Ull de Llebre, Garnacha, Sumoll,...), que proviene de viñas jóvenes de Mas Vilella y Finca Els Camps.

Su color rojo cereza intenso y brillante, con ribetes violáceos. Capa alta. Lágrimas persistentes. Aroma complejo y muy elegante. Dominan frutos rojos, violetas, moras y especias, tabaco, cedro, notas minerales... Madera elegante y bien integrada. Muy estructurado y concentrado en boca, muy expresivo, taninos persistentes y maduros, postgusto largo. Necesita un poco de botella para acabarse de pulir. Todo esto lo convierte en un vino moderno y actual.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS