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CUMBRE SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE

La UE lanza una iniciativa de compromisos voluntarios a favor de las energías renovables

Las ONG acusan a los líderes políticos de no tener voluntad para alcanzar acuerdos eficaces

Ante la falta de compromiso para alcanzar objetivos concretos de implantación de energías renovables en el Plan de Acción acordado en Johanesburgo, la Unión Europea anunció ayer su intención de lanzar una iniciativa de compromisos nacionales o regionales voluntarios para impulsar estas tecnologías. La decepción, total entre los representantes de las ONG, y matizada entre los dirigentes europeos fue ayer el sentimiento predominante en la Cumbre de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, que hoy llegará a su fin.

La idea de la UE en su iniciativa a favor de las energías renovables es proponer que los países o grupos de países fijen voluntariamente objetivos de cantidades y fechas para la implantación de estas fuentes de energía. Varios países, según las conversaciones habidas en Johanesburgo podrían adherirse a esta propuesta, como Brasil, Noruega, Suiza y, posiblemente, más países latinoamericanos y algunos africanos.

Las ONG expresaron ayer su desilusión por los resultados de la cumbre al indicar que se habían obtenido algunas "migajas" en unos cuantos puntos relacionados con el medio ambiente y el saneamiento para los pobres, pero que, en general, el acuerdo es débil, "un triunfo para la autosatisfacción y los propios intereses, pero una tragedia para la gente pobre y el medio ambiente", como afirmaba un comunicado de Oxfam Internacional. Andrew Hewett, representante de esta ONG señalaba como culpables de estos resultados a los líderes mundiales, a los que acusó de no tener ni la valentía ni la voluntad suficientes para alcanzar un acuerdo de largo alcance.

También las ONG españolas destacadas en Johanesburgo lamentaron en una declaración conjunta que los gobiernos hayan "perdido la oportunidad de priorizar los temas del desarrollo sostenible global y la erradicación de la pobreza sobre la agenda comercial mundial".

Tras el jarro de agua fría recibido en el capítulo de la energía, los líderes europeos pusieron ayer buena cara, y los ministros de varios países destacaron el papel de liderazgo de la UE a nivel mundial en estos compromisos por el medio ambiente y el desarrollo sostenible. El presidente francés Jaques Chirac declaró que ésta ha sido una cumbre excepcional por sus retos y ambiciones. "Estamos tratando con el futuro de la humanidad", dijo. "Queda mucho por hacer pero estamos en el buen camino".

La comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Walström, reconoció su disgusto por la falta de objetivos y fechas sobre energías renovables en el Plan de Acción, pero manifestó su satisfacción por el acuerdo sobre el agua, al recalcar que el problema del acceso al agua potable y a las infraestructuras de saneamiento tiene implicaciones sociales, económicas y políticas.

La ministra Alemana de Desarrollo, Heidi Wieczorek-Zeul, fue más dura al describir "como de dinosaurios" la forma de pensar en cuanto a la energía de EE UU y de los países productores de petróleo, que han presentado una oposición férrea a cualquier objetivo concreto para las fuentes renovables.

Mientras ayer seguían los discursos de los ministros en el plenario de la cumbre, se realizaron paralelamente las negociaciones sobre el Documento Político. La UE planteó sus prioridades para reforzar el documento, considerado demasiado general. Incluir referencias a la importancia de la ayuda oficial al desarrollo, a las oportunidades que supone la globalización y a la mayor participación de la sociedad civil, serían los puntos clave para los europeos, según explicaron miembros de la delegación española.

En la madrugada de ayer las delegaciones participantes llegaron a un acuerdo en el apartado relativo a la salud de las mujeres, último obstáculo que impedía un acuerdo global en esta conferencia, según anunció la Presidencia de la reunión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de septiembre de 2002