Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Uruguay considera que lo peor de la crisis de la banca ya ha pasado

O'Neill declara en Montevideo que la ayuda al país suramericano 'fue una excepción'

Los ahorradores retiraron 80 millones de dólares (83 millones de euros) durante la jornada del lunes, primer día que los bancos abrieron en Uruguay desde el 30 de julio, según informó ayer el Banco Central del país (BCU). Las extracciones fueron menores ayer, según fuentes de la banca. El gobernador del BCU, Julio de Brun, calcula que en una semana 'la cadena de pagos' se habrá normalizado. El peso incluso se revalorizó el 10% frente al dólar.

Una confiscación parcial de depósitos aprobada por ley, "la solución menos mala" de las tres que se discutieron, según el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y el blindaje del sistema financiero con un crédito directo de 1.500 millones de dólares (1.530 millones de euros) del Tesoro de EE UU a cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), fue suficiente para que Uruguay sorteara con cierta holgura la crisis financiera que comenzó el pasado 20 de junio.

La postergación de la devolución de los depósitos a tres años, limitada al banco República y el Hipotecario, favoreció a las entidades privadas. Una buena parte de los 80 millones de dólares que los ahorradores retiraron de la banca pública los volvieron a depositar en bancos privados. Ayer, la actividad en el centro financiero de Montevideo era casi normal. A pesar de las largas colas, muchas de las personas no acudieron a retirar sus ahorros, sino a cobrar sus salarios y pensiones. El gobernador del Banco Central del Uruguay calculó en una semana el plazo "para que se normalice la cadena de pagos" afectada por la decisión de mantener cerrados los bancos durante cuatro días la pasada semana.

La cotización del dólar bajó un 10% ayer y se estabilizó en los 22 pesos por dólar; también cayó un 6% la tasa que mide el riesgo del país a suspender los pagos de su deuda. Mientras, los bonos a largo plazo se revalorizaron una media del 10%. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O'Neill, que pasó por Montevideo antes de llegar a Buenos Aires -anoche se reunió con el presidente argentino, Eduardo Duhalde- ratificó que el anticipo de fondos a Uruguay "fue una excepción para que pudieran abrir los bancos". Antes de llegar a un acuerdo con el FMI para mantener la ayuda financiera, el Gobierno uruguayo deberá comprometerse ahora a reducir aún más su déficit fiscal y a liquidar los bancos intervenidos si los socios privados no aportan capitales. O'Neill mostró su confianza en que Uruguay supere "las dificultades actuales" y añadió que el crédito otorgado al país se debe a que éste ha seguido las recomendaciones del FMI.

Búsqueda de socios

El banco central busca ahora socios para capitalizar a los bancos Comercial y de Crédito, cuyas operaciones fueron suspendidas por 30 días. Por su parte, el alcalde de Montevideo, Mariano Arana, quiere convertir al Caja Obrera, también suspendido, en el banco de la ciudad con gestión compartida entre capital público y privado. El Caja Obrera nunca llegó a completar su fusión con el Banco de Montevideo, que también permanece suspendido.

Los grandes bancos estatales, el República y el Hipotecario, concentraban el 70% de los depósitos a plazo del sistema, unos 1.800 millones de dólares sobre un total de 4.000 millones, y el Banco Central había reducido sus reservas a menos de 700 millones de dólares para afrontar la fuga de dinero iniciada en junio. El Fondo de Estabilidad Financiera aprobado por el Congreso el pasado fin de semana garantiza la devolución en tres cuotas anuales con intereses superiores a los de mercado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de agosto de 2002