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CRISIS CON MARRUECOS

España retira a su embajador en Rabat por la crisis de Perejil

El líder del PSOE apoya la medida, de la que fue informado anoche por Mariano Rajoy

El Gobierno adoptó ayer la primera medida no verbal de respuesta a la ocupación por Marruecos de la isla Perejil, al retirar por tiempo indefinido a su embajador en Rabat, Fernando Arias-Salgado. La decisión fue anunciada pasadas las once de la noche y explicada de un modo sucinto que deja interrogantes sobre la forma en que se adoptó esta opción. Durante la tarde de ayer, habían circulado noticias más bien positivas de apertura de una vía diplomática bilateral para afrontar el contencioso. La retirada del embajador expresa, en cambio, un malestar que no fovorece el diálogo. El PSOE apoyó el paso.

Una escueta nota de la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores contiene todas las explicaciones oficiales relativas al caso. La nota dice: "Tras la falta de una respuesta satisfactoria a la nota verbal del 11 de julio, en relación con la situación de la isla de Perejil, y tras múltiples gestiones diplomáticas con resultados infructuosos, llevados a cabo en estos días, el Gobierno ha decidido llamar a consulta y con carácter indefinido, al embajador de España en Marruecos".

Ningún portavoz de Exteriores o de Moncloa estaba anoche en condiciones de añadir otros detalles sobre los motivos o circunstancias en que se adoptó esta decisión tardía, que contrasta con la transmitida a media tarde de que la canciller española, Ana Palacio, había acordado por teléfono la apertura de un diálogo diplomático con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa. También se comentaba como positivo el hecho de que tanto Benaissa como la nota verbal que Marruecos entregó a Arias Salgado el lunes calificaran el despliegue marroquí en Perejil de operación puntual, ajena al proyecto de establecimiento de una base permanente en el islote al que el ministro portavoz del Gobierno de Marruecos, Mohamed Achaari, se refirió en una entrevista publicada por EL PAÍS el pasado sábado.

"Inadmisible"

La propia nota verbal de Marruecos recibida el lunes fue acogida como positiva en sí misma, por el hecho de haberse producido, por el vicepresidente y portavoz del Gobierno, Mariano Rajoy, que calificó de "inadmisible" la conducta de Rabat y su falta de respuesta al requerimiento español de retirada formulado el mismo día de la ocupación, 11 de julio. Desde entonces, los cotactos directos entre España y Marruecos se concretaron en dos conversaciones telefónicas, una de mero contacto mantenida el viernes y la de ayer, entre Palacio y Benaissa, y otras dos llamadas telefónicas del secretario de Estado de Exteriores, Miquel Nadal, a su homólogo marroquí, Taieb Fassi Fihri.

Tras hablar ayer con Benaissa, Palacio se reunió en Moncloa con el presidente José María Aznar, con Rajoy y con el ministro de Defensa, Federico Trillo. En un momento en el que tanto los aparatos informativos de la Oficina del Portavoz como los de Exteriores están en plena transición debido a los cambios de ministros, nada trascendió de ese encuentro, aunque sí se informó oficialmente de que la canciller regresó luego a su departamento para preparar la nueva respuesta a la nota verbal marroquí de la víspera.

En lugar de la nueva nota, que de todos modos no se esperaba para anoche, llegó la noticia de la retirada del embajador. Entre medias, sólo cabe reseñar la aprobación parlamentaria de la resolución de apoyo de toda la Cámara, menos ERC, al Gobierno y el anuncio, conocido desde la mañana, de que Marruecos llevará hoy a Perejil a varios periodistas internacionales, españoles incluidos.

Arias-Salgado, nombrado embajador en Marruecos el pasado 31 de agosto y muy desgastado por su intervención en el incidente de la falsa entrevista de Felipe González con el primer ministro marroquí, Abderramán Yusufi, salió ayer a las once de la noche de Rabat con intención de dormir en Ceuta y llegar hoy a Madrid.

La última vez que España llamó a consultas a un embajador por motivos bilaterales fue en 1993, cuando Guinea Ecuatorial expulsó al cónsul español en Bata. El mismo año se retiró al embajador de Chile por el caso Soria.

El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó anoche a la cadena SER que apoyaba la retirada del embajador en Rabat, de la que había sido informado por Rajoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de julio de 2002