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CUMBRE DEL G-8

Los europeos no están de acuerdo con Bush en exigir el relevo de Arafat

Aznar asegura que "es muy difícil trabajar con alguien en quien no se confía"

Yasir Arafat sigue siendo el interlocutor palestino válido para la Unión Europea, y lo será hasta que pierda unas elecciones. Los líderes de Francia, Reino Unido, Italia y Alemania, así como el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, lo han dejado claro durante esta reunión del G-8, aunque las divisiones que el debate ha generado entre ellos mismos y entre la generalidad de los reunidos son también patentes. El presidente de EE UU, George W. Bush, se mostró en cualquier caso satisfecho del apoyo que ha merecido su plan de paz globalmente.

"Las respuestas han sido positivas y estoy agradecido. Los líderes europeos entienden que algo tiene que cambiar para que haya paz, y que eso comienza con unas elecciones libres, una nueva Constitución, más transparencia e imperio de la ley entre los palestinos", dijo Bush, que quitó importancia a las diferencias sobre el futuro de Arafat. El presidente norteamericano dio incluso una versión muy suavizada para el líder palestino de su discurso del pasado lunes, al subrayar por dos veces, dentro de la sala, que él nunca ha mencionado el nombre de Arafat. "Por lo tanto, se puede entender que es el entorno de Arafat el que ha perdido la confianza de sus interlocutores isarelíes e internacionales", aclaró a la prensa el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, tras revelar las dos intervenciones de Bush.

El italiano puso de manifiesto las divisiones que este debate había generado, cuando comentó: "Hay en muchos la convicción de que Arafat puede hacer un gesto generoso y apartarse del poder. Sobre esto nos hemos confrontado. Algunos piensan de ese modo, y otros en cambio piensan que Arafat puede seguir como candidato. Evidentemente, Bush está con los que piensan que puede retirarse. Si yo fuera Arafat, haría un gran gesto que le consagraría en la historia como el hombre que ha dado todo por la libertad de su país".

Berlusconi no precisó qué otros líderes, además de él, se caracterizaron por su proximidad a las posiciones de Bush, aunque de las declaraciones de Tony Blair se deduce que el primer ministro británico es uno de ellos. Aznar dijo anoche que "es muy difícil trabajar con alguien en quien no se confía". "El mensaje ha sido lanzado y ahora lo que hace falta es que los palestinos voten", agregó.

Sí señaló Berlusconi que Jacques Chirac fue el único que se empeñó en mantener el compromiso alcanzado en la cumbre de Sevilla de reclamar una conferencia internacional. Prodi consideró que el proyecto de conferencia ha muerto desde el momento en que Bush no lo mencionó en su discurso del lunes. "No veo ninguna conferencia de paz inminente", dijo. Prodi expresó también un cierto resentimiento por el hecho de que Bush se ha apartado del llamado Cuarteto, integrado por la UE, Rusia, la ONU y EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de junio de 2002