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El fotógrafo iraní Abbas realiza un viaje a la modernidad del islam en 28 países La Fundación

La Caixa expone 99 fotografías de un recorrido personal de siete años

Un viaje. El fotógrafo iraní Abbas (1944) prefiere definir como viaje, en lugar de meditación o testimonio, la exposición Abbas. Visiones del islam, presentada ayer en la Fundación La Caixa, de Madrid (Serrano, 60, www.fundacio.lacaixa.es), donde reúne 99 fotografías, como los 99 nombres del Profeta, realizadas en 28 países a lo largo de siete años. 'Soy un hombre que viaja, que escribe y toma fotos para mostrarlas', declara Abbas ante sus imágenes de revolución y guerra, el mundo de las mujeres, la vida cotidiana, las escuelas, la modernidad del islam y el islamismo.

'Esta exposición está dedicada a las mujeres de Afganistán'. Abbas incluye en sus Visiones del islam un recorrido entre 1987 y 1993 por 28 países donde se practica la religión islámica. Con textos de los diarios del fotógrafo y de otros viajeros, los distintos espacios de la exposición recogen también la vida de los musulmanes en las ciudades y las escuelas, la espiritualidad, la guerra, los niños y los fenómenos políticos, desde Marruecos a Londres, de La Meca a Nueva York, de Egipto a Indonesia, de Francia a China.

Hay una imagen, tomada en Granada en 1991, de unos españoles convertidos al islam durante un zikr (trance) de la orden sufí de los Nakshebandiya. En otras aparecen manifestaciones en favor del chador, protestas contra el escritor Salman Rushdie y peregrinos en La Meca. 'Quiero enseñar cómo es el mundo musulman, los rituales, cómo viven la modernidad, en los caminos sobre el islam y el fenómeno del islamismo', declara Abbas. La exposición, abierta hasta el 28 de julio, está producida por Magnum Photos y organizada por la Fundación La Caixa, dentro del programa de PHotoEspaña 2002.

'Actualmente, mi fotografía es una reflexión que se concreta en la acción y lleva a una meditación. La espontaneidad -el momento suspendido- interviene durante la acción, en la toma de la imagen. Antes se ha producido la reflexión en torno a la intención; después vendrá la meditación sobre la finalidad. Durante este momento apasionante y frágil se produce la auténtica escritura fotográfica'. Junto a esta reflexión teórica, Abbas, exiliado voluntario en París durante 17 años, miembro de la agencia Magnum desde 1981, autor de varios libros sobre la revolución iraní, México, el islam y el cristianismo, comentó ayer su interés por la secuencia de las fotografías. El fotógrafo distingue varias etapas en este 'vivir el islam', con la selección del material de sus viajes hasta llegar al reportaje de unas 50 fotos. 'Entiendo emocionalmente el mundo del islam, pero es un trabajo difícil, porque nadie es profeta en su tierra. Una cámara significa el Occidente, que para los árabes es una mezcla de fascinación y rechazo. Las fotos son preguntas, no traigo respuestas ni soy un especialista en el islam'. Todo el material expuesto está realizado en blanco y negro, en gelatina de plata. Abbas defiende el blanco y negro para recoger el movimiento y la luz, y utiliza el color sólo en los trabajos para revistas. Tras el islam y el cristianismo, Abbas trabaja actualmente sobre el animismo en el mundo. 'Me interesa Dios, directamente, sin profetas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de junio de 2002