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61ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID

El presidente de México anuncia medidas para compensar el IVA del 15% a la edición

Los editores españoles manifiestan su apoyo y solidaridad con sus colegas mexicanos

Impelido por las protestas de los editores, el presidente mexicano, Vicente Fox, ordenó ayer a la Secretaría (ministerio) de Hacienda que compense con estímulos fiscales la reciente imposición de un IVA del 15% a la edición de libros, revistas y periódicos. Los beneficios prometidos liberarán al sector de ese gravamen, según un comunicado oficial. La reacción de los editores fue positiva, pero aguardan a su concreción en ley. En España, los editores manifestaron ayer su solidaridad con su colegas mexicanos, también su preocupación por el futuro editorial en México tras la caída del mercado argentino.

La medida divulgada la noche del lunes permitirá a los editores mexicanos 'quedar económicamente igual como si gozaran de la tasa cero en IVA, de la misma manera que ocurría antes del 30 de mayo pasado', señala el comunicado presidencial. El Gobierno había recibido fuego graneado después de que el Ministerio de Hacienda anunciara el 15% de IVA a la edición, dos días después de haberse presentado un ambicioso plan de bibliotecas y lectura, con unas inversiones comprometidas de 400 millones de dólares. Los editores reprocharon políticas contradictorias y dañinas en un país agobiado por el declive de la industria, el analfabetismo y los penosos índices de lectura.

Fox corrigió al Ministerio de Hacienda, en uso de las facultades que le otorga el Código Fiscal de la Federación. Su decreto tiene mayor fuerza jurídica al haber sustituido a una discutible disposición administrativa de Hacienda, y consiste en 'conceder a los editores de libros, revistas y periódicos estímulos fiscales equivalente al IVA que sus proveedores les cargan en sus compras de bienes y servicios'. La cesión no contenta a los editores que reclaman la anulada exención del 50% en el impuesto sobre la renta del sector, en las leyes fiscales de diciembre, en compensación por la pérdida de mercado al hacerse cargo el Estado de los libros de enseñanza elemental.

Los editores disfrutaban de una asimilación a la tasa cero del IVA. Todos los impuestos pagados por papel, tintas, prensa y los otros servicios de la cadena de producción eran devueltos por el Ministerio de Hacienda, pero con la disposición del 30 de mayo de Hacienda, los editores debían absorberlos. Aunque esa medida no debía repercutir en el precio del libro, se preveía ya un notable encarecimiento de los libros y, también, de la reducción de la actividad editorial. El Contador Público aseguró a los directivos de la cámara editorial que, con la decisión presidencial, el sistema seguirá vigente.

De la indignación a la calma

La dirección de la Cámara de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) se reunió ayer con el Contador Público de Hacienda para recibir precisiones. 'Quedamos como estábamos', explicó Antonio Ruano, ex presidente de la CANAIEM. 'El decreto presidencial regresa a la industria editorial a la situación que tenía el 31 de mayo. ¿Qué quiere decir esto? Que nos devolverán todo el IVA que nosotros paguemos por insumos y por servicios'. Los libros están exentos del IVA, y los editores no pueden cobrarlo a los lectores. 'Pero a nosotros nos lo cobraban los impresores, los encuadernadores, los papeleros... Hasta el 31 de mayo, agrupábamos todos esos IVA y nos lo devolvía Hacienda', precisa Ruano. Con la disposición del 30 de mayo de Hacienda, los editores debían absorberlos. 'De esta manera, con el decreto presidencial, no lo absorbemos, lo absorbe Hacienda'. Los editores mexicanos explican que si hubieran prevalecido las medidas de Hacienda se habría producido una reducción de las ventas de libros y de las publicaciones. Las novedades hubieran caído de 4.000 o 5.000 títulos a unos 2.000, aproximadamente. Se preveía que los daños financieros provocados por la decisión del Ministerio de Hacienda hubieran rondado los 200 millones de dólares. Los editores españoles siguieron con preocupación la 'guerra del IVA'. 'En líneas generales coincidimos con los colegas mexicanos. Nos asombramos de que días después de que se anunciase un ambicioso programa de fomento de las bibliotecas se decidiera gravar la producción de libros, sobre todo en un país como México, que está haciendo un serio esfuerzo de desarrollo', explicó el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Emiliano Martínez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de junio de 2002

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