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FÚTBOL

Competición responde a la violencia

El órgano disciplinario de la federación cierra los campos del Xerez y el Nàstic, suspende a Lobo Diarte y a Milosevic, y abre expediente a 'Toro' Acuña y al Villarreal

El Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) respondió ayer a los actos de violencia en la última jornada de Liga con un abanico de sanciones que no tiene precedente en el fútbol español. El organismo disciplinario, presidido por Fernando Sequeira, clausuró por seis partidos el estadio del Gimnàstic de Tarragona y por cuatro el del Xerez. Además, impuso una sanción de seis partidos de suspensión al técnico del Nàstic, Carlos Lobo Diarte, y otra de dos al delantero del Zaragoza Milosevic. El Comité abrió un expediente disciplinario de oficio para estudiar una posible sanción al jugador paraguayo del Zaragoza Roberto Acuña; y abrió otro expediente para investigar el posible cierre de El Madrigal, el estadio del Villarreal.

Los estadios del Gimnàstic y el Xerez fueron cerrados debido a los graves incidentes de público ocurridos la última jornada. En ambos campos hubo disturbios e invasiones y en el del Nàstic, Arturo, jugador del Ejido, fue herido por el lanzamiento de una botella desde la grada.

El Comité abrió expediente de oficio al paraguayo Acuña por su presunta agresión a un aficionado, al que persiguió y pateó, según las imágenes de televisión, tras el partido disputado por el Zaragoza ante el Villarreal. El Comité abrió el expediente ya que el árbitro del encuentro, Pérez Lasa, no reflejó en el acta la pelea en que participó el paraguayo. Otro jugador del Zaragoza, el yugoslavo Savo Milosevic, fue suspendido por dos partidos por insultar al Pérez Lasa.

El Comité también impuso una importante sanción al entrenador del Gimnástic, Carlos Lobo Diarte, que fue suspendido por seis partidos.

La imagen repetida una y otra vez por las televisiones desde el domingo fue el sprint de Roberto Toro Acuña propinando patadas a un aficionado que huía tras intentar agredirle, en el Madrigal. El hecho es producto, según aseguró ayer el secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez Angulo, de "un fenómeno que se ha producido con unos efectos miméticos verdaderamente sorprendentes".

Acuña se justifica

Acuña trazó uno de los episodios más chocantes de los acontecimientos que marcaron las últimas jornadas de fútbol en España. Disturbios, peleas e invasiones de campos en Málaga, Villarreal, Xerez y Tarragona. Los hechos han llevado al Gobierno y a las autoridades del deporte a plantearse medidas urgentes en la reunión que mantendrán el jueves en el marco de la Comisión contra la Violencia en espectáculos deportivos.

El jugador se reafirmó ayer en su reacción y la encontró legítima: "Fue para defender a un compañero y a un amigo y no me arrepiento para nada. Si volviese a suceder, lo volvería a hacer sin duda", explicó.

"Nos estábamos yendo al descenso y estábamos bastante nerviosos", continuó el paraguayo; "saltaron aficionados del Villarreal y eso ningún jugador ni ningún profesional lo permitiría. A nadie le gusta la imagen que se dio en Villarreal y a mí tampoco, pero son cosas que pueden suceder y si el club me multa no pasaría nada. Hay ocasiones en las que uno no se da cuenta de lo que hace y se olvida un poco de la imagen y reacciona como un ser humano".

La Comisión contra la Violencia se reunirá el próximo jueves para resolver las medidas a tomar. El ministro del Interior, Mariano Rajoy, y los presidentes de la Liga y la federación, Pedro Tomás y Angel Villar, respectivamente, estudiarán medidas para prevenir episodios como los del pasado fin de semana.

El defensa del Barcelona, Abelardo, admitió sentir "un poco de miedo" y consideró que la medida que llevó a quitar las vallas de protección por la seguridad de los aficionados se ha convertido en "peligrosa". "Si 600 aficionados se deciden a saltar al césped es imposible detenerlos", apunó. Esto es lo que la plantilla del Barça teme que ocurra en la Romareda, donde jugará la próxima jornada. El Zaragoza descendió a Segunda y la afición local prepara una protesta.

El PSOE presentó ayer en la Asamblea de Madrid una proposición no de ley contra la violencia en el fútbol. Pretende "prohibir la financiación de los clubes a las hinchadas ultras, cualquiera que sea su forma".

En el marco europeo, el Barcelona fue sancionado ayer por el Comité de Disciplina de la UEFA con una multa de 30.050 euros por el lanzamiento de objetos al terreno de juego desde la grada del Camp Nou, así como el encendido de bengalas, en el partido de ida de la semifinal de la Liga de Campeones que le enfrentó con en Madrid.

Por otra parte, la juez de instrucción número 13 de Sevilla archivó ayer la causa contra el joven acusado de lanzar varias bengalas en el último Betis-Sevilla. La juez explicó que de las investigaciones cursadas no se pueden extraer indicios suficientes de delito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de mayo de 2002