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Interior ordena un aumento de policías en los estadios ante la ola de violencia

El Gobierno se reunirá el jueves con los clubes para determinar las medidas que pongan coto a los ultras

El estallido de violencia en los campos españoles ha disparado la alarma en el Gobierno. Como primera medida, Interior ha ordenado para el próximo domingo un fuerte aumento de policías en los estadios. Y el jueves, Mariano Rajoy, el titular de Interior, se reunirá con representantes de los clubes y del Consejo Superior de Deportes para determinar medidas con las que poner coto a los ultras. Los sucesos de las dos últimas semanas ponen en cuestión la salud del fútbol español con respecto a un asunto en el que aparecía como modelo en Europa.

Mientras los organismos tratan de poner freno a la repentina ola de violencia que ha ensuciado en los últimos días los campos de fútbol, los autores de alguno de los más penosos incidentes empiezan ya lidian con la justicia. Es el caso de Álvaro Cadenas, Alberto Ayala, Luis Noguerol y José Carlos Cerrato, pertenecientes a la peña radical Ultras Sur del Real Madrid y detenidos el sábado por su participación en los sucesos del pasado miércoles en los aledaños del Santiago Bernabéu. Los cuatro, acusados como presuntos autores de desórdenes públicos, fueron puestos ayer en libertad con la obligación de presentarse el próximo lunes en el juzgado de instrucción número 38 de Madrid. El primero de ellos tiene un amplio historial delictivo y es socio del Real Madrid, aunque por poco tiempo. Eso, al menos, sostiene Jorge Valdano, el director general del Madrid: 'Seguramente dejará de serlo dentro de muy pocos días'.

Los actos vandálicos no se han concentrado en un partido de la temperatura de un Madrid-Barcelona, citas siempre consideradas de alto riesgo. Se han reproducido a lo largo y ancho de la geografía del fútbol español. En Primera y en Segunda. En equipos que luchan por evitar el descenso y en aquellos que compiten por subir, y hasta en partidos aparentemente intrascendentes.

Los coordinadores de seguridad de los campos de Primera y Segunda División tendrán que presentar el jueves a la Comisión Antiviolencia informes de lo sucedido en la última jornada. En ellos, se incluirán las imágenes de vídeo en las que se localiza a los causantes de los disturbios. Una vez analizados, la Comisión Antiviolencia propondrá las sanciones que después deben resolver los delegados gubernativos, el Secretario de Estado de Seguridad o el Consejo de Ministros, según la importancia y gravedad de los castigos. Antiviolencia quiere acabar con el exceso de trámites y poder castigar directamente.

'Está claro que la situación es grave', aseguró ayer Lorenzo Rodriguez, responsable de los coordinadores de seguridad de los campos de fútbol. Fuentes del Consejo Superior de Deportes, por su parte, juzgaron los incidentes de la última jornada de Liga como 'muy graves' y consideraron la situación como 'enormemente preocupante'. El secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez Angulo, según esas fuentes, mantiene contactos permanentes con responsables del Ministerio del Interior sobre este asunto.

El PSOE, por otro lado, a través de su portavoz de Deportes del Grupo Socialista en el Congreso, Jerónimo Nieto, ha presentado en esa Cámara varias preguntas dirigidas al Gobierno para conocer qué medidas ha promovido para eliminar la violencia en los grupos ultras. El portavoz socialista, además, se interesa también por las acciones que se tomarán para eliminar la simbología fascista de los recintos deportivos.

Y en este contexto, el Barcelona reconoció ayer que regala entradas a los aficionados más violentos. A través de Josep María Coronas, portavoz del club, justificó este trato de favor a hinchas que 'se tiene localizados' en 'un intento por reconducirlos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de mayo de 2002